Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas...
Juan 8:12
La Biblia dice que somos creados a imagen de Dios. Pero, si miramos el mundo a nuestro alrededor, lleno de maldad y violencia, nos preguntamos ¿en qué se parecen los seres humanos a Él? Cuando un rayo de luz brilla a través de un prisma, vemos que refleja los colores del Arco Iris. Todos los seres humanos fueron creados “imagen de Dios”, es como un rayo de luz, y toda raza humana refleja los atributos coloridos emanados de Dios.
Es una honra tener el don de reflejar los atributos de Dios – pensar, hablar, amar, contribuir, crear, y tantas otras cosas. De todas las criaturas terrenales que Dios hizo, Él solamente se comunica, se asocia y tiene amistad con los seres humanos. Sólo los humanos pueden orar, creer, adorar e interactuar con Dios.
Que triste fue cuando el hombre pecó y la imagen de Dios en nosotros fue distorsionada. El pecado separó y destruyó lo que estaba unido. La luz pura, de la imagen de Dios se distorsionó y se refleja por el prisma del pecado. El pecado desfigura el Arco Iris de los atributos y talentos maravillosos y creativos que tenemos, y destruyó la imagen de Dios en nosotros. Dios restaura su imagen en todos los que creen en su Hijo Jesús y lo reconocen, en el Advenimiento y en el milagro de la alegría de la Navidad. ¡Noche Santa! ¡Pura luz de amor!
Piensa
Toda raza, tribu, lengua y nación refleja la imagen de Dios.
Ora
Señor, ayúdanos a odiar las tinieblas y amar la luz. Haz que seamos luz del mundo, por amor a Jesús. Ayúdanos a honrarte y servirte como esperas de nosotros. En nombre de Jesús. Amén
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario