sábado, 5 de diciembre de 2009

LA ALIANZA, UN REGALO

Por eso Dios el Señor sacó al hombre del jardín de Edén...
Génesis 3:23


¿Cuántos amigos tengo? En mi lista de amigos, ¿tengo un amigo a quien cuento los secretos más íntimos de mi corazón y espero que en todas las circunstancias sea leal. Un amigo verdadero es un regalo que debe ser guardado con mucho cariño. Eso tiene más significado, cuando ese amigo es Dios. La amistad envuelve expectativas y obligaciones, esperanzas y deberes. A veces todo esto se expresa con palabras, por ejemplo, los votos que se dicen en una ceremonia de casamiento.

Abrahán y Dios fueron amigos muy íntimos (Isaías 41:8). En la ceremonia de la alianza de la circuncisión, Dios tomó la iniciativa de formalizar ésta amistad. La diferencia de la ceremonia fue la promesa que el Señor hizo a Abraham y a sus descendientes, de “ser su Dios” y ellos, de que “serían fieles a Él”.

Sin embargo, esa amistad singular no fue como se esperaba. Los descendientes de Abraham fueron desleales a su Amigo muchas veces. Frecuentemente, la alianza fue deshonrada. Jeremías habló de un tiempo en que Dios establecería una nueva alianza, firmada. “Yo perdonaré sus pecados y nunca más me recordaré de sus maldades” (Jeremías 31:34). Y de ésta vez, la amistad será mantenida, pues Dios también dice: “Yo les daré un nuevo corazón y una nueva mente... ”. (Ezequiel 11:19)

Piensa

Una amistad quebrada, fue restaurada por medio del perdón.

Ora

Te somos gratos, Padre Celestial, por darnos a Jesucristo, el mayor regalo. ¡Qué amigo eres, que amigo ha sido Jesús! Ayúdanos a ser fieles a ti, a la alianza que tenemos contigo. En nombre de Cristo. Amén.

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