Por eso puede salvar para siempre a los que se acercan a Dios por medio de él.
Hebreos 7:25
Desde el comienzo de la Creación, Dios tomó la iniciativa de comunicarse con el ser humano. Es difícil saber exactamente como era la comunicación. Dios habló con Adán; Dios habló con Abrahán; Dios habló con Noé; Dios habló con Moisés. Pero cuando quiso hablar con su pueblo Israel, cuando ya estaban libres de Egipto, ellos tuvieron miedo y pidieron a Moisés que fuera el mediador, el intermediario. Así nacía el sacerdote, el que hacía el puente entre Dios y el hombre, entre el hombre y Dios.
Debido a la necesidad de un sacerdote, podemos ver la destrucción causada por el pecado a la humanidad. La existencia de los sacerdotes nos recuerda que los pecadores, por si mismos, no pueden simplemente llegar a la presencia de Dios.
Los sacerdotes son un regalo de Dios para su pueblo. Pero ningún sacerdote puede justificar a alguien delante de Dios. Tampoco dar la bendición de Dios. Y ningún sacerdote humano es perfecto. Lo peor, muchas veces los sacerdotes se corrompen y distorsionan la verdad de Dios – Ay de ustedes... por fuera aparentan buenas personas, pero por dentro están llenos de mentiras y pecados. (Mateo 23:28)
Nuevamente Dios vuelve a comunicarse directamente con su pueblo. ¡Es la Navidad!
Piensa
El sacerdocio no es privilegio de algunos, sino que es un regalo para todos.
Ora
Amado Señor Jesús, nuestro Gran Sumo Sacerdote, oramos para que nos bendigas y guardes. Haz brillar tu rostros sobre nosotros, sé propicio para con nosotros, danos tu paz eterna.Oramos.
Amén.
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