No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. —Isaías 43:1
Horas antes de la llegada del nuevo año, algunos amigos nuestros en otro país estaban a bordo de una embarcación, esperando la llegada del año nuevo, cuando se desató una violenta tormenta. Ellos pudieron enviarnos un mensaje de texto con una nota tranquilizadora que decía: «Nosotros estamos sentados a bordo de este enorme barco y felices de decir que nos encontramos a salvo . . . El viento tiene mucha fuerza y tendremos tormenta. Esperamos que todos ustedes tengan un Feliz y Próspero Año Nuevo».
Este suceso de mis amigos me hace recordar a los discípulos de Jesús, ellos también se enfrentaron a una experiencia tormentosa. Estaban en el Mar de Galilea cuando vivieron esto lo relata Marcos 6:48. La tormenta era tan violenta que, a pesar de ser pescadores experimentados que conocían bien el lago, temieron por sus vidas. Pero Jesús fue caminando hacia ellos y les salvó.
Esto me hace pensar y decirte que nadie puede predecir con certeza cuán tormentoso será el año nuevo. Sabemos, sin embargo, que todos enfrentaremos tormentas. Pero quienes somos de Jesús tenemos nuestro futuro fuertemente amarrado a Él. Jesús, quien no nos falló en el pasado, no nos fallará en el futuro.
Lewis Edgar Jones describió acertadamente nuestra situación en su antiguo himno:
Anclado estoy en Jesús, en las tormentas de la vida valiente seré;
Anclado estoy en Jesús, ni viento ni ola temeré.
Anclado estoy en Jesús, pues Él tiene poder para salvar;
¡Anclado estoy a la Roca de los Siglos!
¿Cómo enfrentar las tormentas del Año Nuevo? Si estás anclado en Jesús, nada tienes que temer. —CPH
Con el Señor Jesús en el timón de nuestras vidas, no tenemos nada que temer.
Dios te bendiga ricamente.
Feliz Año Nuevo.
jueves, 31 de diciembre de 2009
sábado, 19 de diciembre de 2009
sábado, 5 de diciembre de 2009
Proyectos listos
Entonces les pregunté por Jerusalén y por los judíos...
Nehemías 1:2
Hoy es un día muy especial. Es el último día del año 2.009. Muchos tienen la costumbre de reservar un momento especial para hacer una evaluación de como fue el año, cuales fueron los aciertos y los desaciertos, cuales fueron las metas alcanzadas y cuales fueron postergadas, cuales fueron las victorias conquistadas y las derrotas vividas. Ésta práctica es muy importante para proyectar y programar los pasos que queremos dar en el futuro.
Nehemías, tenía un propósito en su vida, ya tenía proyectado lo que quería y con paciencia aguardó el tiempo oportuno para exponerlo delante del rey. Supo discernir y aprovechar el tiempo que vivía. (Nehemías 2:4-5)
Quien tiene metas, objetivos y propósitos en su vida personal, familiar y laboral, difícilmente pierde el sentido de su vida porque sabe que las luchas y las derrotas hacen parte de la vida de todo ser humano. Lo importante es levantarse, ponerse en pie, levantar cabeza y seguir luchando, mirando al que venció y nos da fuerzas para caminar.
Mañana será el primer día de un nuevo año podremos tener muchas sorpresas, pero eso no nos impide prepararnos para perseguir los deseos de nuestro corazón. El salmista dice: “Ama al Señor con ternura, y él cumplirá tus deseos más profundos.” (Salmos 37: 4)
Piensa
Disfrutar de todo lo que Dios creó, es reconocer que todo lo que Él hizo es bueno.
Ora
Padre, este año tuve tantos momentos felices, y tristes. Ayúdame a mirar a mí alrededor y discernir el tiempo y los talentos que tengo para planear mi futuro y ser feliz. Que no me olvide de hacer feliz a otros. Amén
Hoy es un día muy especial. Es el último día del año 2.009. Muchos tienen la costumbre de reservar un momento especial para hacer una evaluación de como fue el año, cuales fueron los aciertos y los desaciertos, cuales fueron las metas alcanzadas y cuales fueron postergadas, cuales fueron las victorias conquistadas y las derrotas vividas. Ésta práctica es muy importante para proyectar y programar los pasos que queremos dar en el futuro.
Nehemías, tenía un propósito en su vida, ya tenía proyectado lo que quería y con paciencia aguardó el tiempo oportuno para exponerlo delante del rey. Supo discernir y aprovechar el tiempo que vivía. (Nehemías 2:4-5)
Quien tiene metas, objetivos y propósitos en su vida personal, familiar y laboral, difícilmente pierde el sentido de su vida porque sabe que las luchas y las derrotas hacen parte de la vida de todo ser humano. Lo importante es levantarse, ponerse en pie, levantar cabeza y seguir luchando, mirando al que venció y nos da fuerzas para caminar.
Mañana será el primer día de un nuevo año podremos tener muchas sorpresas, pero eso no nos impide prepararnos para perseguir los deseos de nuestro corazón. El salmista dice: “Ama al Señor con ternura, y él cumplirá tus deseos más profundos.” (Salmos 37: 4)
Piensa
Disfrutar de todo lo que Dios creó, es reconocer que todo lo que Él hizo es bueno.
Ora
Padre, este año tuve tantos momentos felices, y tristes. Ayúdame a mirar a mí alrededor y discernir el tiempo y los talentos que tengo para planear mi futuro y ser feliz. Que no me olvide de hacer feliz a otros. Amén
Alfa y Omega
Yo soy el primero y el último;
Isaías 44:6
Mientras el tiempo va pasando, nos preguntamos ¿hacia dónde nos lleva éste tercer milenio de la primera venida de Cristo? ¿Por acaso, no somos nada más que pequeños seres en un mundo inmenso y desajustado? Todos nosotros, probaremos la confusión o el miedo, el ciclo, de los remolinos de los acontecimientos que asustan, rodean y amenazan barrer todo lo que encuentre por el camino, hacia algún lugar bien lejos.
“Yo soy el Alfa y la Omega”, dice el Señor. Estas palabras suenan extrañas y al mismo tiempo suaves al oído de los creyentes. Como la primera o la última letra del alfabeto griego, la expresión transmite el mensaje alentador de que Dios está en el comando de este mundo. Él está en el control de los acontecimientos que suceden, desde la A hasta la Z.
Dios tiene poder sobre todas las letras del alfabeto y sobre todos los conocimientos y otras manifestaciones que el alfabeto puede transmitir. Eso tuvo un significado muy especial para los cristianos de la iglesia primitiva, cuya fe venía siendo afectada por los conceptos de divinidad de los Césares.
En nuestros días, el mensaje de Dios también es reconfortante. Ningún poder puede ser comparado con el poder del Señor Jesús. Él es “Alfa y Omega, el Principio y el Fin,... ”.
Piensa
Nosotros perdemos el control de todo, pero el Eterno, nunca pierde.
Ora
Señor Jesús, dijiste que en breve volverías. Prepare nuestros corazones para que te recibamos como el Alfa y el Omega de nuestra vida. En la esperanza de verte en breve. En nombre de Cristo. Amén.
Mientras el tiempo va pasando, nos preguntamos ¿hacia dónde nos lleva éste tercer milenio de la primera venida de Cristo? ¿Por acaso, no somos nada más que pequeños seres en un mundo inmenso y desajustado? Todos nosotros, probaremos la confusión o el miedo, el ciclo, de los remolinos de los acontecimientos que asustan, rodean y amenazan barrer todo lo que encuentre por el camino, hacia algún lugar bien lejos.
“Yo soy el Alfa y la Omega”, dice el Señor. Estas palabras suenan extrañas y al mismo tiempo suaves al oído de los creyentes. Como la primera o la última letra del alfabeto griego, la expresión transmite el mensaje alentador de que Dios está en el comando de este mundo. Él está en el control de los acontecimientos que suceden, desde la A hasta la Z.
Dios tiene poder sobre todas las letras del alfabeto y sobre todos los conocimientos y otras manifestaciones que el alfabeto puede transmitir. Eso tuvo un significado muy especial para los cristianos de la iglesia primitiva, cuya fe venía siendo afectada por los conceptos de divinidad de los Césares.
En nuestros días, el mensaje de Dios también es reconfortante. Ningún poder puede ser comparado con el poder del Señor Jesús. Él es “Alfa y Omega, el Principio y el Fin,... ”.
Piensa
Nosotros perdemos el control de todo, pero el Eterno, nunca pierde.
Ora
Señor Jesús, dijiste que en breve volverías. Prepare nuestros corazones para que te recibamos como el Alfa y el Omega de nuestra vida. En la esperanza de verte en breve. En nombre de Cristo. Amén.
Tiempo para todo
Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso;
Eclesiastés 3:11
El tiempo está entre las maravillas de toda la Creación de Dios. Todo lo que sucede todos los días, los deseos y los sueños, todas nuestras alegrías, esperanzas y temores – están dentro del tiempo. Nada tal vez presione tanto nuestra dependencia, o nuestro modo de vida, como el tiempo. El tiempo nos lleva a ver cuan pequeños, finitos y limitados somos. Los seres humanos son las únicas criaturas de la tierra que pueden conscientemente percibir el paso del tiempo. Somos también los únicos que fuimos hechos prisioneros del tiempo. La verdad es que Dios estableció la “eternidad en nuestro corazón”. No podemos escapar a nuestra admiración delante de los porqués, donde y cuando de la vida. El tiempo nos lleva a mirar más allá de su límite. El tiempo también fue hecho para elevar nuestra mirada a Dios, hacia el Dios Eterno que es Creador y Gobernador del tiempo. “Dios hizo el tiempo para ser reverenciado por los hombres.”
Hay un tiempo para todas las cosas. Y por la misericordia de Dios, también el pecado y sus consecuencias tienen un tiempo. Pero el amor de Dios es para todas las épocas, para todos los que están en Cristo. Por medio de Cristo triunfamos sobre el pecado en todo tiempo. El fin de año que se aproxima, recordemos que el tiempo está pasando. Nuestra esperanza debe estar en la eternidad con Cristo.
Piensa
Es tiempo de dedicar tiempo a quien creó el tiempo.
Ora
Gracias, oh Dios, porque “en todo el universo no hay nada que nos pueda separar de tu amor, que nos haz demostrado al entregar tu Único Hijo, Jesucristo para salvarnos por amor. Oramos. Amén.
El tiempo está entre las maravillas de toda la Creación de Dios. Todo lo que sucede todos los días, los deseos y los sueños, todas nuestras alegrías, esperanzas y temores – están dentro del tiempo. Nada tal vez presione tanto nuestra dependencia, o nuestro modo de vida, como el tiempo. El tiempo nos lleva a ver cuan pequeños, finitos y limitados somos. Los seres humanos son las únicas criaturas de la tierra que pueden conscientemente percibir el paso del tiempo. Somos también los únicos que fuimos hechos prisioneros del tiempo. La verdad es que Dios estableció la “eternidad en nuestro corazón”. No podemos escapar a nuestra admiración delante de los porqués, donde y cuando de la vida. El tiempo nos lleva a mirar más allá de su límite. El tiempo también fue hecho para elevar nuestra mirada a Dios, hacia el Dios Eterno que es Creador y Gobernador del tiempo. “Dios hizo el tiempo para ser reverenciado por los hombres.”
Hay un tiempo para todas las cosas. Y por la misericordia de Dios, también el pecado y sus consecuencias tienen un tiempo. Pero el amor de Dios es para todas las épocas, para todos los que están en Cristo. Por medio de Cristo triunfamos sobre el pecado en todo tiempo. El fin de año que se aproxima, recordemos que el tiempo está pasando. Nuestra esperanza debe estar en la eternidad con Cristo.
Piensa
Es tiempo de dedicar tiempo a quien creó el tiempo.
Ora
Gracias, oh Dios, porque “en todo el universo no hay nada que nos pueda separar de tu amor, que nos haz demostrado al entregar tu Único Hijo, Jesucristo para salvarnos por amor. Oramos. Amén.
Sólo un pequeño aviso
En su proclamación decía: “¡Vuélvanse a Dios, porque el reino de los cielos está cerca!”
Mateo 3:2
Un aviso de Dios, un poco antes del regreso de Jesús no sería nada malo. Para que no nos encuentre distraídos. Bien, la Biblia dice que Dios ya nos envió un mensaje por medio de su mensajero que vestía ropas exóticas, cabellos despeinados y se alimentaba de una comida que se digería difícilmente. Juan el Bautista era un espectáculo que incomodaba al pueblo de su época y se parecía a Elías.
El profeta Malaquías dice que antes que “llegue el grande y terrible día”, Dios mandaría al profeta Elías de vuelta para preparar al pueblo. Elías haría, entonces, que “padres e hijos hiciesen la paces para que Dios no castigase a los padres destruyéndolos completamente (Malaquías 4:5). Y Jesús confirmó esto posteriormente (Mateo 17:11-13). Juan fue mensajero de Dios, cuando dijo: “¡Arrepiéntanse de sus pecados porque el Reino de los Cielos está próximo!... ¡Preparen el camino para que el Señor! Abran caminos rectos para Él. “Muchos vinieron, fueron bautizados y prometieron arrepentirse. Ellos entendieron que decir “lo siento mucho” no era suficiente. Tenían que volver las espaldas a la falsa religiosidad, al ateísmo, al pecado. Y deberían limpiar sus vidas y hacer “cosas que mostrasen que se arrepintieron de sus pecados verdaderamente”. El advenimiento y la Navidad existirán hasta que Jesús vuelva nuevamente.
Piensa
El aviso ya fue dado, nos toca a nosotros difundirlo.
Ora
Señor, gracias te doy por tu aviso. Tu sabes que necesito arrepentirme de mis errores. Muéstrame y guíame por el camino eterno y ayúdame a ser tu mensajero en el mundo. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Un aviso de Dios, un poco antes del regreso de Jesús no sería nada malo. Para que no nos encuentre distraídos. Bien, la Biblia dice que Dios ya nos envió un mensaje por medio de su mensajero que vestía ropas exóticas, cabellos despeinados y se alimentaba de una comida que se digería difícilmente. Juan el Bautista era un espectáculo que incomodaba al pueblo de su época y se parecía a Elías.
El profeta Malaquías dice que antes que “llegue el grande y terrible día”, Dios mandaría al profeta Elías de vuelta para preparar al pueblo. Elías haría, entonces, que “padres e hijos hiciesen la paces para que Dios no castigase a los padres destruyéndolos completamente (Malaquías 4:5). Y Jesús confirmó esto posteriormente (Mateo 17:11-13). Juan fue mensajero de Dios, cuando dijo: “¡Arrepiéntanse de sus pecados porque el Reino de los Cielos está próximo!... ¡Preparen el camino para que el Señor! Abran caminos rectos para Él. “Muchos vinieron, fueron bautizados y prometieron arrepentirse. Ellos entendieron que decir “lo siento mucho” no era suficiente. Tenían que volver las espaldas a la falsa religiosidad, al ateísmo, al pecado. Y deberían limpiar sus vidas y hacer “cosas que mostrasen que se arrepintieron de sus pecados verdaderamente”. El advenimiento y la Navidad existirán hasta que Jesús vuelva nuevamente.
Piensa
El aviso ya fue dado, nos toca a nosotros difundirlo.
Ora
Señor, gracias te doy por tu aviso. Tu sabes que necesito arrepentirme de mis errores. Muéstrame y guíame por el camino eterno y ayúdame a ser tu mensajero en el mundo. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Cuna de Navidad
Simeón lo tomó en brazos y alabó a Dios, diciendo...
Lucas 2:28
¡Amo la Navidad! Me gustan mucho los cánticos, los mensajes, las conmemoraciones, las decoraciones, las luces diferentes, los colores de los adornos, la comida y las festividades. Simeón nos recuerda que la Navidad es para todas las personas, judías y gentiles. La Navidad es para el mundo, preparado por Dios “en la presencia de todos los pueblos”. A veces me gustaría que la Navidad durase todo el año.
¿No es maravilloso saber que el viejo Simeón pudo acoger y sostener en sus brazos el regalo de la Navidad? Esa escena en el Templo conmueve nuestro corazón. Lo tomó en sus brazos, exclamó: “Oh Dios, me haz dejado vivir una edad avanzada. Ahora que ya vi al Mesías, el consolador de Israel; ahora que vi a tu Hijo, el Salvador del mundo, estoy listo para morir.” Simeón no podía hacer que la Navidad durase mucho tiempo. Nosotros tampoco. Jesús no podía quedarse para siempre en los brazos del anciano. El niño crecería y sería un hombre y llegaría el tiempo cuando Jesús – como hizo Simeón – nos acogería en sus brazos. La única manera que la Navidad continúe es aceptando los brazos de Jesús. Es escuchar la voz de Dios que dice: “Escúchenme y vengan a mi, presten atención y tendrán vida nueva. Yo haré una alianza eterna con ustedes y les daré las bendiciones que prometí.” (Isaías 55:3)
Piensa
La alegría de la Navidad puede permanecer todos los días.
Ora
Padre celestial, susténtanos en los brazos de Jesús; salvos en su regazo acogedor. Allí, por su amor protector, que nuestra alma pueda encontrar descanso. En nombre de Él oramos. Amén.
¡Amo la Navidad! Me gustan mucho los cánticos, los mensajes, las conmemoraciones, las decoraciones, las luces diferentes, los colores de los adornos, la comida y las festividades. Simeón nos recuerda que la Navidad es para todas las personas, judías y gentiles. La Navidad es para el mundo, preparado por Dios “en la presencia de todos los pueblos”. A veces me gustaría que la Navidad durase todo el año.
¿No es maravilloso saber que el viejo Simeón pudo acoger y sostener en sus brazos el regalo de la Navidad? Esa escena en el Templo conmueve nuestro corazón. Lo tomó en sus brazos, exclamó: “Oh Dios, me haz dejado vivir una edad avanzada. Ahora que ya vi al Mesías, el consolador de Israel; ahora que vi a tu Hijo, el Salvador del mundo, estoy listo para morir.” Simeón no podía hacer que la Navidad durase mucho tiempo. Nosotros tampoco. Jesús no podía quedarse para siempre en los brazos del anciano. El niño crecería y sería un hombre y llegaría el tiempo cuando Jesús – como hizo Simeón – nos acogería en sus brazos. La única manera que la Navidad continúe es aceptando los brazos de Jesús. Es escuchar la voz de Dios que dice: “Escúchenme y vengan a mi, presten atención y tendrán vida nueva. Yo haré una alianza eterna con ustedes y les daré las bendiciones que prometí.” (Isaías 55:3)
Piensa
La alegría de la Navidad puede permanecer todos los días.
Ora
Padre celestial, susténtanos en los brazos de Jesús; salvos en su regazo acogedor. Allí, por su amor protector, que nuestra alma pueda encontrar descanso. En nombre de Él oramos. Amén.
Nació una estrella
Soy la estrella brillante de la mañana.
Apocalipsis 22:16
De noche, nos maravillamos al mirar el firmamento, así como nuestros antepasados. A simple vista, en una noche clara, podemos ver cerca de dos mil estrellas; a través de telescopios potentes se pueden ver cerca de tres billones de estrellas. ¡Que grandeza! La Navidad celebra el nacimiento de una estrella.
Los pueblos antiguos no observaban las estrellas como si fuesen parte de la Creación de Dios, sino como divinidades que dirigían los acontecimientos que sucedían en la tierra. Se le atribuía a algunas personas importantes y poderosas de que su origen se encontraba en las estrellas. Dios no aprobó esta práctica y reveló el nacimiento de su Hijo, la Estrella que proyecta su luz salvadora sobre todas las naciones. De entre las estrellas que se encuentran en le cielo, las personas que son estrellas en los deportes, en la educación, en el cine, en la política, en la moda, en los negocios, y así sucesivamente, no hay ninguna que sea inmortal. Todas esas estrellas terminan como la estrella cadente. ¡Que torpes son los que intentan ver su destino y el futuro como si fuesen determinados por las estrellas!
Jesús es la “Estrella brillante de la mañana”. Su nacimiento es la señal de un nuevo día. Jesús está sobre todas las estrellas. El destino de las naciones es dirigido por Él.
Piensa
La verdadera Estrella Guía conduce el destino de muchos.
Ora
Que todos los pueblos vengan a adorar el nombre sublime de Jesús, nuestra Estrella Brillante de la mañana. Adoremos al Salvador Eterno que nos abrió las puertas del cielo. Oramos. Amén.
De noche, nos maravillamos al mirar el firmamento, así como nuestros antepasados. A simple vista, en una noche clara, podemos ver cerca de dos mil estrellas; a través de telescopios potentes se pueden ver cerca de tres billones de estrellas. ¡Que grandeza! La Navidad celebra el nacimiento de una estrella.
Los pueblos antiguos no observaban las estrellas como si fuesen parte de la Creación de Dios, sino como divinidades que dirigían los acontecimientos que sucedían en la tierra. Se le atribuía a algunas personas importantes y poderosas de que su origen se encontraba en las estrellas. Dios no aprobó esta práctica y reveló el nacimiento de su Hijo, la Estrella que proyecta su luz salvadora sobre todas las naciones. De entre las estrellas que se encuentran en le cielo, las personas que son estrellas en los deportes, en la educación, en el cine, en la política, en la moda, en los negocios, y así sucesivamente, no hay ninguna que sea inmortal. Todas esas estrellas terminan como la estrella cadente. ¡Que torpes son los que intentan ver su destino y el futuro como si fuesen determinados por las estrellas!
Jesús es la “Estrella brillante de la mañana”. Su nacimiento es la señal de un nuevo día. Jesús está sobre todas las estrellas. El destino de las naciones es dirigido por Él.
Piensa
La verdadera Estrella Guía conduce el destino de muchos.
Ora
Que todos los pueblos vengan a adorar el nombre sublime de Jesús, nuestra Estrella Brillante de la mañana. Adoremos al Salvador Eterno que nos abrió las puertas del cielo. Oramos. Amén.
Navidad, un regalo
Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo.
Lucas 2:12
Si una persona que recibe un regalo, solamente admira el obsequio que está muy bien envuelto con papel colorido y moños de cinta, y lo agradece desde lo más profundo de su corazón, pero no lo abre y deja encima de la mesa así como lo recibió, diríamos que es extraño. ¿Con esa actitud, el regalo no será inútil? Navidad es la celebración del regalo más grande que alguien ha ofrecido para alguien. Dios es el que regala. Él nos manda su regalo en forma de un niño. Cuando llega un niño en un hogar, todos se alegran. Todos los que rodean al niño expresan palabras espontáneas de admiración, ¡Que bello, adorable, delicado, tierno, etc.! Imaginemos al niño Jesús acostado en el pesebre. Difícilmente encontramos a alguien que no le guste los bebés. Nadie objeta al niño Jesús. Ningún poderoso de este mundo se preocuparía con Jesús si siempre fuese así, un niño – ni los lideres religiosos, ni Herodes, ni mismo el Diablo.
Los que celebran sólo el nacimiento de un niño, celebran la Navidad sin entender el verdadero significado. Debemos ver al niño que se hizo hombre, que fue crucificado, subió al cielo y regresará como el juez de todos los vivientes. Necesitamos rasgar el papel, abrir el paquete, revisar el regalo. Dios dió ese regalo... “para que todo el que en él cree no perezca, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Piensa
El niño creció, la salvación regaló.
Ora
Bendito Padre, gracias te damos, por el regalo incalculable que nos diste, tu Hijo. Ayúdanos a recibir tu regalo, a aceptarlo como Salvador y Señor de nuestras vidas. En nombre de tu Hijo Amado. Amén
Si una persona que recibe un regalo, solamente admira el obsequio que está muy bien envuelto con papel colorido y moños de cinta, y lo agradece desde lo más profundo de su corazón, pero no lo abre y deja encima de la mesa así como lo recibió, diríamos que es extraño. ¿Con esa actitud, el regalo no será inútil? Navidad es la celebración del regalo más grande que alguien ha ofrecido para alguien. Dios es el que regala. Él nos manda su regalo en forma de un niño. Cuando llega un niño en un hogar, todos se alegran. Todos los que rodean al niño expresan palabras espontáneas de admiración, ¡Que bello, adorable, delicado, tierno, etc.! Imaginemos al niño Jesús acostado en el pesebre. Difícilmente encontramos a alguien que no le guste los bebés. Nadie objeta al niño Jesús. Ningún poderoso de este mundo se preocuparía con Jesús si siempre fuese así, un niño – ni los lideres religiosos, ni Herodes, ni mismo el Diablo.
Los que celebran sólo el nacimiento de un niño, celebran la Navidad sin entender el verdadero significado. Debemos ver al niño que se hizo hombre, que fue crucificado, subió al cielo y regresará como el juez de todos los vivientes. Necesitamos rasgar el papel, abrir el paquete, revisar el regalo. Dios dió ese regalo... “para que todo el que en él cree no perezca, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Piensa
El niño creció, la salvación regaló.
Ora
Bendito Padre, gracias te damos, por el regalo incalculable que nos diste, tu Hijo. Ayúdanos a recibir tu regalo, a aceptarlo como Salvador y Señor de nuestras vidas. En nombre de tu Hijo Amado. Amén
Luz del mundo
En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.
Juan 1:4
Las tinieblas y la muerte andan juntas, y se oponen a la luz y la vida. El astuto Satanás y el pecado están asociados a las tinieblas y a la muerte. Dios y la gracia están asociados a la luz y a la vida. El Diablo es el príncipe de las tinieblas. Dios es la fuente de la luz.
Las tinieblas pueden ser físicas o espirituales, literarias o simbólicas. Ellas pueden referirse a los ojos del rostro, pero también a los ojos del corazón, del alma del hombre.
Jesús es la luz del mundo. Él es la Palabra por medio de la cual las estrellas, la luna y el sol fueron creados para dar luz. Él es también la Palabra, la lámpara que ilumina el camino de su pueblo. La Navidad, la Palabra, es la lámpara por medio de la cual Dios ilumina el camino de su pueblo.
El día de Navidad, la Palabra y la Gloria de Dios viene a nosotros en carne humana. La luz del mundo se hizo niño y creció. Tenemos que ver y escuchar y creer, para reconocer en sus palabras y actitudes de la verdadera luz del mundo. Aquellos que insisten en pertenecer a las tinieblas, no pueden verlo ni comprenderlo. Jesús, el Salvador, la luz del mundo, es aquel que ilumina la oscuridad. El envía un rayo de esperanza al que sufre. Sana los corazones destrozados, ilumina la noche oscura del alma, alumbra las sepulturas de sus seguidores y los levanta para la vida eterna.
Piensa
Ya rayó la luz del alba, iluminó el camino que estaba oscuro.
Ora
Señor, llena nuestra vida con tu luz. Que podamos, llevar tu luz por todos los rincones de la tierra y esparcir tu gracia y amor a los seres humanos que haz creado, para que así te conozcan. En nombre de Cristo. Amén.
Las tinieblas y la muerte andan juntas, y se oponen a la luz y la vida. El astuto Satanás y el pecado están asociados a las tinieblas y a la muerte. Dios y la gracia están asociados a la luz y a la vida. El Diablo es el príncipe de las tinieblas. Dios es la fuente de la luz.
Las tinieblas pueden ser físicas o espirituales, literarias o simbólicas. Ellas pueden referirse a los ojos del rostro, pero también a los ojos del corazón, del alma del hombre.
Jesús es la luz del mundo. Él es la Palabra por medio de la cual las estrellas, la luna y el sol fueron creados para dar luz. Él es también la Palabra, la lámpara que ilumina el camino de su pueblo. La Navidad, la Palabra, es la lámpara por medio de la cual Dios ilumina el camino de su pueblo.
El día de Navidad, la Palabra y la Gloria de Dios viene a nosotros en carne humana. La luz del mundo se hizo niño y creció. Tenemos que ver y escuchar y creer, para reconocer en sus palabras y actitudes de la verdadera luz del mundo. Aquellos que insisten en pertenecer a las tinieblas, no pueden verlo ni comprenderlo. Jesús, el Salvador, la luz del mundo, es aquel que ilumina la oscuridad. El envía un rayo de esperanza al que sufre. Sana los corazones destrozados, ilumina la noche oscura del alma, alumbra las sepulturas de sus seguidores y los levanta para la vida eterna.
Piensa
Ya rayó la luz del alba, iluminó el camino que estaba oscuro.
Ora
Señor, llena nuestra vida con tu luz. Que podamos, llevar tu luz por todos los rincones de la tierra y esparcir tu gracia y amor a los seres humanos que haz creado, para que así te conozcan. En nombre de Cristo. Amén.
Familia extraña
“La virgen quedará encinta y tendrá un hijo, al que pondrán por nombre Emanuel”
Mateo 1:23
Mateo y Lucas, hablan de la genealogía humana de Jesús. La Navidad es una de las piezas del plan familiar soberano. ¿Quién sino Dios, podía planear, preparar y hacer crecer un árbol genealógico como éste? Si comparamos esto a nuestra planificación familiar, es evidentemente nos quedaremos muy limitado.
Cuando leemos la historia de algunos secciones de ese árbol genealógico, podemos ver que Dios lo fue tejiendo la historia, desde el inicio hasta el final, incluyendo inclusive a algunas personas conocidas por su pecado. Entre los antepasados de Jesús encontramos a un tramposo y mentiroso, Jacob; a una prostituta llamada Rahab; a una moabita, pueblo enemigo de Israel, llamada Ruth; y a un rey homicida y adúltero llamado David.
La genealogía de Jesús muestra que la determinación de Dios de traernos la salvación era más fuerte que las fuerzas de la naturaleza; más fuerte que las pasiones humanas o las tradiciones; y más poderosas que toda la resistencia del rebelde corazón humano. Cuando miramos este árbol genealógico, vemos que estaba esperando producir verdadero fruto, que es el Cristo, el Mesías prometido. Las personas que hacen parte de éste árbol, las ramas, todas fueron cautivadas, pasaron por muchos sufrimientos y esperaban la Navidad.
Piensa
Cualquier tipo de persona puede ser injertada en el árbol genealógico de Jesús.
Ora
Padre, por amor de Jesús tú nos recibes también en tu familia. Esperamos tu segunda venida. Que mientras esperamos tu regreso, podamos vivir por fe y agradar tu corazón. En nombre de Cristo. Amén.
Mateo y Lucas, hablan de la genealogía humana de Jesús. La Navidad es una de las piezas del plan familiar soberano. ¿Quién sino Dios, podía planear, preparar y hacer crecer un árbol genealógico como éste? Si comparamos esto a nuestra planificación familiar, es evidentemente nos quedaremos muy limitado.
Cuando leemos la historia de algunos secciones de ese árbol genealógico, podemos ver que Dios lo fue tejiendo la historia, desde el inicio hasta el final, incluyendo inclusive a algunas personas conocidas por su pecado. Entre los antepasados de Jesús encontramos a un tramposo y mentiroso, Jacob; a una prostituta llamada Rahab; a una moabita, pueblo enemigo de Israel, llamada Ruth; y a un rey homicida y adúltero llamado David.
La genealogía de Jesús muestra que la determinación de Dios de traernos la salvación era más fuerte que las fuerzas de la naturaleza; más fuerte que las pasiones humanas o las tradiciones; y más poderosas que toda la resistencia del rebelde corazón humano. Cuando miramos este árbol genealógico, vemos que estaba esperando producir verdadero fruto, que es el Cristo, el Mesías prometido. Las personas que hacen parte de éste árbol, las ramas, todas fueron cautivadas, pasaron por muchos sufrimientos y esperaban la Navidad.
Piensa
Cualquier tipo de persona puede ser injertada en el árbol genealógico de Jesús.
Ora
Padre, por amor de Jesús tú nos recibes también en tu familia. Esperamos tu segunda venida. Que mientras esperamos tu regreso, podamos vivir por fe y agradar tu corazón. En nombre de Cristo. Amén.
De vuelta a casa
Llega ya el Señor con poder, sometiéndolo todo con la fuerza de su brazo.
Isaías 40:10
Babilonia y Jerusalén son lugares que podemos encontrar en el mapa del Medio Oriente. Babilonia, representa el reino de opresión, de la depresión, del destierro, de la infidelidad y del alejamiento de Dios. Jerusalén representa lo opuesto. Jerusalén es donde Dios y su pueblo están en casa, es Dios en la casa de su pueblo, y su pueblo en la casa de Dios, viviendo en perfecta armonía. Estas dos “ciudades” se encuentran muy próximas pero están tan distantes como la aflicción y la alegría, la opresión y la libertad, la guerra y la paz, el pecado y la gracia, Dios y Satanás. Babilonia y Jerusalén existen en todos los tiempos y en todos los lugares.
El profeta Isaías habla a Israel en Babilonia, cautivo y sufriendo en el exilio por causa de su pecado y rebeldía. Israel se siente aislado, rechazado y nostálgico. Ciertamente, las palabras son dirigidas a todo el pueblo de Dios en todas las épocas y lugares.
Consuelen, consuelen a mi pueblo. Hablen cariñosamente a los moradores de Jerusalén y díganles que ya terminó su esclavitud y que sus pecados fueron perdonados.
El mensajero de Buenas Noticias para Jerusalén... anuncia en alta voz: “¡Su pueblo está llegando! El Señor Eterno está llegando para salvar a su pueblo... “.
Piensa
Nada como volver a casa y saber que nos están esperando.
Ora
Señor, gracias porque por medio de la fe, podemos verte volviendo para guiar a tu pueblo para el Hogar. Ayúdanos a creer que vienes para nosotros también. Oramos confiados en tu amor. Amén.
Babilonia y Jerusalén son lugares que podemos encontrar en el mapa del Medio Oriente. Babilonia, representa el reino de opresión, de la depresión, del destierro, de la infidelidad y del alejamiento de Dios. Jerusalén representa lo opuesto. Jerusalén es donde Dios y su pueblo están en casa, es Dios en la casa de su pueblo, y su pueblo en la casa de Dios, viviendo en perfecta armonía. Estas dos “ciudades” se encuentran muy próximas pero están tan distantes como la aflicción y la alegría, la opresión y la libertad, la guerra y la paz, el pecado y la gracia, Dios y Satanás. Babilonia y Jerusalén existen en todos los tiempos y en todos los lugares.
El profeta Isaías habla a Israel en Babilonia, cautivo y sufriendo en el exilio por causa de su pecado y rebeldía. Israel se siente aislado, rechazado y nostálgico. Ciertamente, las palabras son dirigidas a todo el pueblo de Dios en todas las épocas y lugares.
Consuelen, consuelen a mi pueblo. Hablen cariñosamente a los moradores de Jerusalén y díganles que ya terminó su esclavitud y que sus pecados fueron perdonados.
El mensajero de Buenas Noticias para Jerusalén... anuncia en alta voz: “¡Su pueblo está llegando! El Señor Eterno está llegando para salvar a su pueblo... “.
Piensa
Nada como volver a casa y saber que nos están esperando.
Ora
Señor, gracias porque por medio de la fe, podemos verte volviendo para guiar a tu pueblo para el Hogar. Ayúdanos a creer que vienes para nosotros también. Oramos confiados en tu amor. Amén.
Rosas en el desierto
Que se alegre el desierto, tierra seca; que se llene de alegría, que florezca,...
Isaías 35:1
Manda tus mensajes con flores. Un ramo de flores, que se da con cariño, hace con que las personas sepan que estamos pensando en ellas y que las amamos.
Las palabras de Isaías son para mí como espléndidos ramos de flores. Son regalos de Dios deseando iluminar el día de los viajantes cansados, que viajan por el desierto. Éste ramo, Dios desea “fortalecer las rodillas en doble”. Con estas flores, el Advenimiento, Dios tiene el propósito de animar y estimular los corazones oprimidos y ansiosos con la seguridad de que Él viene a salvarnos.
¿Estamos atravesando un desierto, una región desierta, calurosa y seca, sin ningún oasis? Nuestra vida puede ser dura, cruel, áspera. Muchas veces algunos aspectos de nuestra vida, política, negocio, educación, sexo o arte pueden estar secos como polvo o sofocante y estrangulador como entre espinos.
¡Un ramo de flores, ofrecido por Isaías, siempre es Bienvenido! Con los ojos de la fe, vemos que el desierto florece. Vemos que en el desierto se abre una flor. Vemos que los ojos de los ciegos se abren y los oídos de los sordos escuchan. Vemos también que el pueblo que fue rescatado regresa a Dios con cánticos jubilosos y coronas en las cabezas.
Piensa
Llevar un ramo de flores, esperanza y aliento a quien pasa por el desierto, no cuesta caro.
Ora
Gracias Bendito Dios, por decirnos a nosotros que estamos cansados de viajar, que estás pensando en nosotros y que nos amas. Gracias por decirnos eso con tu Hijo, nuestro Señor y Salvador. Oramos. Amén.
Manda tus mensajes con flores. Un ramo de flores, que se da con cariño, hace con que las personas sepan que estamos pensando en ellas y que las amamos.
Las palabras de Isaías son para mí como espléndidos ramos de flores. Son regalos de Dios deseando iluminar el día de los viajantes cansados, que viajan por el desierto. Éste ramo, Dios desea “fortalecer las rodillas en doble”. Con estas flores, el Advenimiento, Dios tiene el propósito de animar y estimular los corazones oprimidos y ansiosos con la seguridad de que Él viene a salvarnos.
¿Estamos atravesando un desierto, una región desierta, calurosa y seca, sin ningún oasis? Nuestra vida puede ser dura, cruel, áspera. Muchas veces algunos aspectos de nuestra vida, política, negocio, educación, sexo o arte pueden estar secos como polvo o sofocante y estrangulador como entre espinos.
¡Un ramo de flores, ofrecido por Isaías, siempre es Bienvenido! Con los ojos de la fe, vemos que el desierto florece. Vemos que en el desierto se abre una flor. Vemos que los ojos de los ciegos se abren y los oídos de los sordos escuchan. Vemos también que el pueblo que fue rescatado regresa a Dios con cánticos jubilosos y coronas en las cabezas.
Piensa
Llevar un ramo de flores, esperanza y aliento a quien pasa por el desierto, no cuesta caro.
Ora
Gracias Bendito Dios, por decirnos a nosotros que estamos cansados de viajar, que estás pensando en nosotros y que nos amas. Gracias por decirnos eso con tu Hijo, nuestro Señor y Salvador. Oramos. Amén.
El rey y el reino de paz
Dios ha preparado para los que lo aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera ha pensado.”
1Corintios 2:9
¿Cómo es el cielo? ¿Cómo será la plenitud del Reino de Dios? Nadie sabe, solamente podemos imaginar que es un lugar donde la vida es perfecta, llena de paz, donde Dios habita. Para Adán y Eva, fue un jardín. Para el apóstol Juan, una ciudad (Apocalipsis 21 y 22). Para Pablo tal vez, haya sido el amor (1 Corintios 13). Para Isaías, pensar en el cielo, era pensar en un Reino perfecto gobernado por un Rey perfecto: sabio, poderoso, lleno del Espíritu. Este Rey eliminará nuestras antiguas: “Entonces el lobo y el cordero vivirán en paz, el tigre y el cordero descansarán juntos, el becerro y el león crecerán uno al lado del otro...“ (Isaias 11:6). Con profunda justicia y elevada rectitud, más de lo que podemos imaginar, éste Rey juzgará no sólo por lo que escucha o ve. Revestido del poder del Espíritu de Dios, juzgará rectamente y con justicia.
Este Rey asegurará que ninguna fuerza de la naturaleza, ni animales salvajes, ni enemistades, ni hostilidades, nada será capaz de impedir que su pueblo llegue al “hogar” (Romanos 8:39). El hará un camino en el desierto. Isaías resaltó los maravillosos sueños celestiales, sueños del Reino de Dios. Vamos a soñar, porque este extraordinario Rey-Dios realmente vino. Eso es Navidad. Y Él viene nuevamente, nos dará un nuevo cielo y nueva tierra.
Piensa
Podemos soñar con el cielo, sin olvidar de vivir intensamente en la tierra.
Ora
Señor, apresura el día en que nuestra fe será vista por todos. Ansiamos ver al Rey y vivir en su reino; estar con Él y gozar de las maravillas que Tú haz preparado para nosotros. Oramos en nombre de Cristo Jesús. Amén.
¿Cómo es el cielo? ¿Cómo será la plenitud del Reino de Dios? Nadie sabe, solamente podemos imaginar que es un lugar donde la vida es perfecta, llena de paz, donde Dios habita. Para Adán y Eva, fue un jardín. Para el apóstol Juan, una ciudad (Apocalipsis 21 y 22). Para Pablo tal vez, haya sido el amor (1 Corintios 13). Para Isaías, pensar en el cielo, era pensar en un Reino perfecto gobernado por un Rey perfecto: sabio, poderoso, lleno del Espíritu. Este Rey eliminará nuestras antiguas: “Entonces el lobo y el cordero vivirán en paz, el tigre y el cordero descansarán juntos, el becerro y el león crecerán uno al lado del otro...“ (Isaias 11:6). Con profunda justicia y elevada rectitud, más de lo que podemos imaginar, éste Rey juzgará no sólo por lo que escucha o ve. Revestido del poder del Espíritu de Dios, juzgará rectamente y con justicia.
Este Rey asegurará que ninguna fuerza de la naturaleza, ni animales salvajes, ni enemistades, ni hostilidades, nada será capaz de impedir que su pueblo llegue al “hogar” (Romanos 8:39). El hará un camino en el desierto. Isaías resaltó los maravillosos sueños celestiales, sueños del Reino de Dios. Vamos a soñar, porque este extraordinario Rey-Dios realmente vino. Eso es Navidad. Y Él viene nuevamente, nos dará un nuevo cielo y nueva tierra.
Piensa
Podemos soñar con el cielo, sin olvidar de vivir intensamente en la tierra.
Ora
Señor, apresura el día en que nuestra fe será vista por todos. Ansiamos ver al Rey y vivir en su reino; estar con Él y gozar de las maravillas que Tú haz preparado para nosotros. Oramos en nombre de Cristo Jesús. Amén.
Buen gobierno, un regalo
...al cual se le ha concedido el poder de gobernar...
Isaías 9:6
Es rara la semana en que los titulares de los periódicos no traen alguna noticia sobre el gobierno. Los medios se encargan de dar a conocer al pueblo, los fracasos y las fallas salen a la luz. Somos fallos y todos fracasamos fácilmente como seres humanos.
A pesar de eso, todavía tenemos esperanza. A cada elección, esperamos algo mejor, pensando que seremos favorecidos con líderes sabios e íntegros. Sin embargo muchas veces nos quedamos desconcertados. Naturalmente, nosotros también no siempre actuamos de manera correcta. Muchas veces, criticamos a nuestros líderes, en vez de sustentarlos en oración delante de Dios.
¿Quién no se admira al descubrir que el poema de Isaías, es político? Este poema del advenimiento está lleno de promesas políticas. El advenimiento es antes de la venida del Soberano que colocará todo en orden y en su lugar. El es el “Maravilloso Consejero, Dios Fuerte, Padre de la Eternidad, Príncipe de Paz”. ¿Isaías está hablando aquí a cerca de un rey que es un sueño? Los cristianos saben que el evangelio de la Navidad es más que una utopía. Jesús vino, y está viniendo otra vez para establecer su reino completo. El gobierno reposa sobre sus hombros. Él establecerá y mantendrá la justicia, la rectitud y la paz en el reino de Dios para siempre.
Piensa
Es fácil opinar, difícil es asumir responsabilidad y compromiso.
Ora
Amado Señor Jesús, Rey Todopoderoso, ven y ayúdanos a alabar tu nombre y a exaltarte. Señor fiel y sobre todos victorioso, ven a reinar sobre nosotros todos los días de nuestras vidas aquí en la tierra. Amén.
Es rara la semana en que los titulares de los periódicos no traen alguna noticia sobre el gobierno. Los medios se encargan de dar a conocer al pueblo, los fracasos y las fallas salen a la luz. Somos fallos y todos fracasamos fácilmente como seres humanos.
A pesar de eso, todavía tenemos esperanza. A cada elección, esperamos algo mejor, pensando que seremos favorecidos con líderes sabios e íntegros. Sin embargo muchas veces nos quedamos desconcertados. Naturalmente, nosotros también no siempre actuamos de manera correcta. Muchas veces, criticamos a nuestros líderes, en vez de sustentarlos en oración delante de Dios.
¿Quién no se admira al descubrir que el poema de Isaías, es político? Este poema del advenimiento está lleno de promesas políticas. El advenimiento es antes de la venida del Soberano que colocará todo en orden y en su lugar. El es el “Maravilloso Consejero, Dios Fuerte, Padre de la Eternidad, Príncipe de Paz”. ¿Isaías está hablando aquí a cerca de un rey que es un sueño? Los cristianos saben que el evangelio de la Navidad es más que una utopía. Jesús vino, y está viniendo otra vez para establecer su reino completo. El gobierno reposa sobre sus hombros. Él establecerá y mantendrá la justicia, la rectitud y la paz en el reino de Dios para siempre.
Piensa
Es fácil opinar, difícil es asumir responsabilidad y compromiso.
Ora
Amado Señor Jesús, Rey Todopoderoso, ven y ayúdanos a alabar tu nombre y a exaltarte. Señor fiel y sobre todos victorioso, ven a reinar sobre nosotros todos los días de nuestras vidas aquí en la tierra. Amén.
La ética del amor
Salmón fue padre de Booz, cuya madre fue Rahab.
Mateo 1:5
Rahab vivía en los límites de la ciudad de Jericó, al lado de la muralla. Probablemente eso no haya sido accidentalmente. La vida que llevaba, no era motivo de elogios. Y aunque algunos hombres procurasen pagar sus favores, ella vivía al margen de la sociedad. Sin embargo, de entre todas las mujeres de Jericó fue Rahab, la discriminada y olvidada quien demostró un coraje increíble y fe. No es cualquiera que tiene la osadía de desafiar a los que políticamente están correctos y a los poderes, prefiriendo colocarse al lado de Dios y de su pueblo. La cinta roja que colgó afuera de la ventana, mostró su fe y coraje.
No defiendo las mentiras de Rahab. Pero, debemos preguntar si es correcto decir la verdad a aquellos que usarán la respuesta para matar. Ella mintió, pero estaba al lado de la verdad. Dios la consideró justificada (Santiago 2:25). “Por la fe, Rahab, la prostituta, no murió con los que habían desobedecido a Dios, porque ella había recibido bien a los espías israelitas.” (Hebreos 11:31)
Los espías hicieron un acuerdo con Rahab, por medio del cual salvaría su vida y la de su familia. Posteriormente, ella y los suyos pasaron a hacer parte de Israel. Ella se convirtió en un antepasado del Hijo, que tiempos después también ofrecería un acuerdo con los pecadores como Rahab, tu y yo.
Piensa
Mujeres como Rahab fueron tan dignas, cuanto María.
Ora
Padre, de muchas maneras actuamos incorrectamente, eso nos entristece. Ayúdanos a buscar tu camino. Que todo lo que digamos y hagamos sea verdadero. Oramos en nombre de Jesús. Amén.
Rahab vivía en los límites de la ciudad de Jericó, al lado de la muralla. Probablemente eso no haya sido accidentalmente. La vida que llevaba, no era motivo de elogios. Y aunque algunos hombres procurasen pagar sus favores, ella vivía al margen de la sociedad. Sin embargo, de entre todas las mujeres de Jericó fue Rahab, la discriminada y olvidada quien demostró un coraje increíble y fe. No es cualquiera que tiene la osadía de desafiar a los que políticamente están correctos y a los poderes, prefiriendo colocarse al lado de Dios y de su pueblo. La cinta roja que colgó afuera de la ventana, mostró su fe y coraje.
No defiendo las mentiras de Rahab. Pero, debemos preguntar si es correcto decir la verdad a aquellos que usarán la respuesta para matar. Ella mintió, pero estaba al lado de la verdad. Dios la consideró justificada (Santiago 2:25). “Por la fe, Rahab, la prostituta, no murió con los que habían desobedecido a Dios, porque ella había recibido bien a los espías israelitas.” (Hebreos 11:31)
Los espías hicieron un acuerdo con Rahab, por medio del cual salvaría su vida y la de su familia. Posteriormente, ella y los suyos pasaron a hacer parte de Israel. Ella se convirtió en un antepasado del Hijo, que tiempos después también ofrecería un acuerdo con los pecadores como Rahab, tu y yo.
Piensa
Mujeres como Rahab fueron tan dignas, cuanto María.
Ora
Padre, de muchas maneras actuamos incorrectamente, eso nos entristece. Ayúdanos a buscar tu camino. Que todo lo que digamos y hagamos sea verdadero. Oramos en nombre de Jesús. Amén.
En un callejón sin salida
Porque nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo,...
Isaías 9:6
El relato de la historia de Ruth es un acontecimiento extraordinario del Advenimiento.
Huyendo del hambre, una familia judía, Elimelec, Noemí y sus dos hijos – se fueron de Canaán a Moab. Los niños crecieron y se casaron con mujeres moabitas. Pero una tragedia, casi terminó con toda la familia. Primero murió el padre; después ambos hijos murieron sin dejar descendientes. Entristecida y abatida, Noemí decidió regresar a Canaán. Su nuera Ruth, la acompañó.
Al llegar a Canaán, sucedió un milagro, un pariente consanguíneo de Elimelec, conoció a Ruth, y se encontró con ella. De acuerdo con la ley y la costumbre, decidió casarse con Ruth, y así proveer un hijo para continuar el linaje de Elimelec. Booz redimió a la familia de Elimelec. Dios bendijo la unión de Booz y Ruth con un hijo. Este hijo fue el padre de Isaí, padre de David, antepasado, de Jesús.
De ésta manera, se preservó el linaje de la familia de Elimelec y Noemí, por medio de un hombre predestinado para garantizar la genealogía hasta que nazca el Hijo de Dios.
Así se dio el anuncio del Advenimiento y el milagro de la Navidad, de esta manera, todos recibimos un Hijo. “Ya nació un niño, Dios nos mandó un niño que será nuestro rey... El será descendiente del rey David. (Isaías 9:5-6)
Piensa
La actuación de Dios va más allá de la lógica y la posibilidad humana.
Ora
Padre, gracias porque en Jesús, aseguraste que nadie de nosotros se quede sin hijos. En Él nunca estamos en apuros, pero nuestra vida y nuestra marcha continúan para siempre. En nombre de Cristo. Amén.
El relato de la historia de Ruth es un acontecimiento extraordinario del Advenimiento.
Huyendo del hambre, una familia judía, Elimelec, Noemí y sus dos hijos – se fueron de Canaán a Moab. Los niños crecieron y se casaron con mujeres moabitas. Pero una tragedia, casi terminó con toda la familia. Primero murió el padre; después ambos hijos murieron sin dejar descendientes. Entristecida y abatida, Noemí decidió regresar a Canaán. Su nuera Ruth, la acompañó.
Al llegar a Canaán, sucedió un milagro, un pariente consanguíneo de Elimelec, conoció a Ruth, y se encontró con ella. De acuerdo con la ley y la costumbre, decidió casarse con Ruth, y así proveer un hijo para continuar el linaje de Elimelec. Booz redimió a la familia de Elimelec. Dios bendijo la unión de Booz y Ruth con un hijo. Este hijo fue el padre de Isaí, padre de David, antepasado, de Jesús.
De ésta manera, se preservó el linaje de la familia de Elimelec y Noemí, por medio de un hombre predestinado para garantizar la genealogía hasta que nazca el Hijo de Dios.
Así se dio el anuncio del Advenimiento y el milagro de la Navidad, de esta manera, todos recibimos un Hijo. “Ya nació un niño, Dios nos mandó un niño que será nuestro rey... El será descendiente del rey David. (Isaías 9:5-6)
Piensa
La actuación de Dios va más allá de la lógica y la posibilidad humana.
Ora
Padre, gracias porque en Jesús, aseguraste que nadie de nosotros se quede sin hijos. En Él nunca estamos en apuros, pero nuestra vida y nuestra marcha continúan para siempre. En nombre de Cristo. Amén.
Grandes a los ojos de Dios
...porque tu hijo va a ser grande delante del Señor.
Lucas 1:15
Su descendencia y su propio nacimiento fueron un milagro. Y este milagro es aún mayor cuando sucede en un ambiente de infertilidad. Algunos de los personajes más importantes de la Biblia son hijos de padres temerosos a Dios, pero que tuvieron problemas para ser concebido. Isaac, Jacob, José, Sansón, Samuel y Juan Bautista son buenos ejemplos. Dios vino a la tierra y “visitó” a su pueblo a través de cada una de estas personas conocidas.
La concepción y el nacimiento de cada uno de esos siervos de Dios, muestran que la salvación o la cura de la esterilidad, del vacío, de la soledad, de la indiferencia, la crueldad y las dificultades de la vida, son superadas fácilmente. Eso, evidentemente no hace parte de la capacidad natural del ser humano. Es por eso que no debemos colocar en las personas, toda nuestra esperanza de ser feliz y gozar una vida plena. La salvación es obra milagrosa de Dios. Él hace lo imposible para darnos alegría y satisfacer nuestras necesidades.
La historia de Juan el Bautista y la de sus padres, nos muestra que nunca somos tan viejos para ser bendecidos por Dios o para que seamos una bendición para otros.
Juan el Bautista, tenía una misión, “hacer volver a muchos israelitas, al Dios de Israel. En la Navidad descubrimos nuestra misión.
Piensa
Las dificultades y limitaciones humanas, no impiden la actuación de Dios.
Ora
Padre de amor, solamente tu puedes salvarnos y hacernos grandes. Atiende nuestras necesidades, confirma nuestras esperanzas y escucha nuestras oraciones. Oramos en nombre de Cristo Jesús. Amén.
Su descendencia y su propio nacimiento fueron un milagro. Y este milagro es aún mayor cuando sucede en un ambiente de infertilidad. Algunos de los personajes más importantes de la Biblia son hijos de padres temerosos a Dios, pero que tuvieron problemas para ser concebido. Isaac, Jacob, José, Sansón, Samuel y Juan Bautista son buenos ejemplos. Dios vino a la tierra y “visitó” a su pueblo a través de cada una de estas personas conocidas.
La concepción y el nacimiento de cada uno de esos siervos de Dios, muestran que la salvación o la cura de la esterilidad, del vacío, de la soledad, de la indiferencia, la crueldad y las dificultades de la vida, son superadas fácilmente. Eso, evidentemente no hace parte de la capacidad natural del ser humano. Es por eso que no debemos colocar en las personas, toda nuestra esperanza de ser feliz y gozar una vida plena. La salvación es obra milagrosa de Dios. Él hace lo imposible para darnos alegría y satisfacer nuestras necesidades.
La historia de Juan el Bautista y la de sus padres, nos muestra que nunca somos tan viejos para ser bendecidos por Dios o para que seamos una bendición para otros.
Juan el Bautista, tenía una misión, “hacer volver a muchos israelitas, al Dios de Israel. En la Navidad descubrimos nuestra misión.
Piensa
Las dificultades y limitaciones humanas, no impiden la actuación de Dios.
Ora
Padre de amor, solamente tu puedes salvarnos y hacernos grandes. Atiende nuestras necesidades, confirma nuestras esperanzas y escucha nuestras oraciones. Oramos en nombre de Cristo Jesús. Amén.
exige paciencia
Isaac tenía sesenta años cuando Rebeca los dio a luz.
Génesis 25:26
La espera exige paciencia; a nadie le gusta esperar. Esperar es un ejercicio muy difícil. Preguntemos a Isaac y a Rebeca: ellos tuvieron que esperar años por el cumplimiento de la promesa divina de tener un hijo. Al mismo tiempo, antes del parto, Rebeca tenía en su vientre dos niños peleándose entre si. Posteriormente, sus padres ayudaron a empeorar la relación entre los hijos promoviendo el favoritismo. El hijo predilecto del padre era uno y de la madre era otro. La tristeza y el dolor siguieron por largos años a aquella familia con falta de sabiduría.
Rebeca no pudo esperar que Dios cumpliera su profecía y la proeza de que su hijo mayor, Esaú serviría a su hijo menor, Jacob. Entonces, ella ejecutó un plan para que Jacob cambie de idea, de que Esaú tenía el derecho de recibir la bendición de la primogenitura que le correspondía a Esaú. Isaac, que ya estaba viejo y cansado, no le importó la profecía dada por Dios. Al contrario de lo acostumbrado, el primogénito no recibió la bendición tradicional.
Parecía que una parte de aquella familia confusa, estaba impaciente para esperar la promesa de Dios. En vez de obedecer a Dios y esperar que él actúe, asumieron el control de los hechos. Eso les llevó a vivir serios conflictos en su familia que trajo mucha tristeza. El Advenimiento dice: ¡Espera Dios!
Piensa
El que sabe esperar, es porque sabe confiar.
Ora
Señor, ayúdanos a esperar en Ti. Ayúdanos a vivir nuestra vida de acuerdo con tus promesas. Sabemos que de ésta manera nuestro hogar y toda nuestra familia será bendecida. Oramos. Amén.
La espera exige paciencia; a nadie le gusta esperar. Esperar es un ejercicio muy difícil. Preguntemos a Isaac y a Rebeca: ellos tuvieron que esperar años por el cumplimiento de la promesa divina de tener un hijo. Al mismo tiempo, antes del parto, Rebeca tenía en su vientre dos niños peleándose entre si. Posteriormente, sus padres ayudaron a empeorar la relación entre los hijos promoviendo el favoritismo. El hijo predilecto del padre era uno y de la madre era otro. La tristeza y el dolor siguieron por largos años a aquella familia con falta de sabiduría.
Rebeca no pudo esperar que Dios cumpliera su profecía y la proeza de que su hijo mayor, Esaú serviría a su hijo menor, Jacob. Entonces, ella ejecutó un plan para que Jacob cambie de idea, de que Esaú tenía el derecho de recibir la bendición de la primogenitura que le correspondía a Esaú. Isaac, que ya estaba viejo y cansado, no le importó la profecía dada por Dios. Al contrario de lo acostumbrado, el primogénito no recibió la bendición tradicional.
Parecía que una parte de aquella familia confusa, estaba impaciente para esperar la promesa de Dios. En vez de obedecer a Dios y esperar que él actúe, asumieron el control de los hechos. Eso les llevó a vivir serios conflictos en su familia que trajo mucha tristeza. El Advenimiento dice: ¡Espera Dios!
Piensa
El que sabe esperar, es porque sabe confiar.
Ora
Señor, ayúdanos a esperar en Ti. Ayúdanos a vivir nuestra vida de acuerdo con tus promesas. Sabemos que de ésta manera nuestro hogar y toda nuestra familia será bendecida. Oramos. Amén.
Una risa inmortal
¿Hay acaso algo tan difícil que el Señor no pueda hacerlo?
Génesis 18:14
Dicen que reírse, hace bien al alma. En la conocida y popular revista, Selecciones, existe una sección de buenos chistes, se titula “Reír es el mejor remedio”. Pero eso depende del tipo de risa. Hay distintos tipos de risa; de alegría, la que nos causa una situación cómica, cuando estamos agradecidos, cuando cumplimos una promesa. También cuando dudamos, cuando vemos algo que nos parece ridículo, algunos se ríen de los nervios cuando pasan por una situación estresante, inclusive. Estas son algunas de las causas que provocan risa.
Abrahán y Sara se rieron cuando Dios le prometió un hijo cuando estaba de edad avanzada. Aquella fue la risa de duda, no de incredulidad. ¡¿Cómo sería posible que un hijo naciera a un hombre de 100 años y a una esposa de 90?! Su risa de duda se transformó en una risa de gratitud cuando su hijo realmente nació. “Dios me dio motivo de risa”, dijo Sara, “y todo aquel que escucha esto se va reír conmigo.”
El Advenimiento anuncia el nacimiento de otro Hijo. Este Hijo, Jesús, también causó mucha risa en el mundo. El mensaje de la Navidad provoca en algunos, la risa de la duda y la incredulidad. Una risa que dice: “¡Esto es una broma! ¿Dios en carne humana, nace de una virgen? ¡Imposible!” La Navidad hace reír.
Piensa
Ríe, ríe, ríe.
Ora
Gracias Dios, Señor y Padre, por la risa de la fe. Gracias por hacer lo imposible para nuestra redención y salvación. Gracias por hacernos reír en Jesucristo. En nombre de quien oramos. En nombre de Cristo Jesús. Amén.
Dicen que reírse, hace bien al alma. En la conocida y popular revista, Selecciones, existe una sección de buenos chistes, se titula “Reír es el mejor remedio”. Pero eso depende del tipo de risa. Hay distintos tipos de risa; de alegría, la que nos causa una situación cómica, cuando estamos agradecidos, cuando cumplimos una promesa. También cuando dudamos, cuando vemos algo que nos parece ridículo, algunos se ríen de los nervios cuando pasan por una situación estresante, inclusive. Estas son algunas de las causas que provocan risa.
Abrahán y Sara se rieron cuando Dios le prometió un hijo cuando estaba de edad avanzada. Aquella fue la risa de duda, no de incredulidad. ¡¿Cómo sería posible que un hijo naciera a un hombre de 100 años y a una esposa de 90?! Su risa de duda se transformó en una risa de gratitud cuando su hijo realmente nació. “Dios me dio motivo de risa”, dijo Sara, “y todo aquel que escucha esto se va reír conmigo.”
El Advenimiento anuncia el nacimiento de otro Hijo. Este Hijo, Jesús, también causó mucha risa en el mundo. El mensaje de la Navidad provoca en algunos, la risa de la duda y la incredulidad. Una risa que dice: “¡Esto es una broma! ¿Dios en carne humana, nace de una virgen? ¡Imposible!” La Navidad hace reír.
Piensa
Ríe, ríe, ríe.
Ora
Gracias Dios, Señor y Padre, por la risa de la fe. Gracias por hacer lo imposible para nuestra redención y salvación. Gracias por hacernos reír en Jesucristo. En nombre de quien oramos. En nombre de Cristo Jesús. Amén.
Puerta Abierta
Alzad, oh puertas vuestras cabezas,...
Salmos 24:7
La Navidad está llegando, pero el mundo piensa más en Papá Noel que en Cristo. Es como si el mundo dijese: “Abran bien los portones, abran las puestas de todas las tiendas de regalo, todo el Pueblo entrará”.
Sin embargo en ésta época, el pueblo de Dios piensa mucho más en Cristo que en Papá Noel. Ellos saben que no es Noel, y sí Cristo el que está viniendo a la ciudad.
Es verdad también que la venida de Cristo exige regalos, en especial a nuestro Señor Jesús. Sin embargo, una vez que “Dios eterno pertenece el mundo y todo lo que en el existe”, ¿qué podemos ofrecer a Jesús? ¿Qué podemos dar a aquel que ya tiene todo?
Lo que debemos ofrecer al Rey, dice el Salmos 24, son manos limpias y un corazón puro, una vida fiel y verdadera. Manos limpias es actuar correctamente; es pensar correctamente. Es levantar las manos en honra a un Dios Santo. Reducir la Navidad a las ventas y los intercambios de regalos es levantar las manos al ídolo moderno del materialismo consumista.
La Navidad no es un regalo de Dios para tener éxito en los negocios humanos, sino de tener éxito en el “negocio” de hacerse humano. Con manos limpias, corazón puro y el alma hacia Dios, debemos recordar la Navidad.
Piensa
El regalo de Dios es tener éxito en el “negocio” de hacerse humano.
Ora
Señor, fuerte y poderoso, Tu eres el Rey de Gloria. Ayúdame a levantar las puertas de mi corazón, bien alto para que entres en él. Que éste hogar sea tuyo, y reines en el para siempre. En nombre de Cristo. Amén.
La Navidad está llegando, pero el mundo piensa más en Papá Noel que en Cristo. Es como si el mundo dijese: “Abran bien los portones, abran las puestas de todas las tiendas de regalo, todo el Pueblo entrará”.
Sin embargo en ésta época, el pueblo de Dios piensa mucho más en Cristo que en Papá Noel. Ellos saben que no es Noel, y sí Cristo el que está viniendo a la ciudad.
Es verdad también que la venida de Cristo exige regalos, en especial a nuestro Señor Jesús. Sin embargo, una vez que “Dios eterno pertenece el mundo y todo lo que en el existe”, ¿qué podemos ofrecer a Jesús? ¿Qué podemos dar a aquel que ya tiene todo?
Lo que debemos ofrecer al Rey, dice el Salmos 24, son manos limpias y un corazón puro, una vida fiel y verdadera. Manos limpias es actuar correctamente; es pensar correctamente. Es levantar las manos en honra a un Dios Santo. Reducir la Navidad a las ventas y los intercambios de regalos es levantar las manos al ídolo moderno del materialismo consumista.
La Navidad no es un regalo de Dios para tener éxito en los negocios humanos, sino de tener éxito en el “negocio” de hacerse humano. Con manos limpias, corazón puro y el alma hacia Dios, debemos recordar la Navidad.
Piensa
El regalo de Dios es tener éxito en el “negocio” de hacerse humano.
Ora
Señor, fuerte y poderoso, Tu eres el Rey de Gloria. Ayúdame a levantar las puertas de mi corazón, bien alto para que entres en él. Que éste hogar sea tuyo, y reines en el para siempre. En nombre de Cristo. Amén.
Imagen restaurada
...y se han revestido de la nueva naturaleza: la del nuevo hombre, que se va renovando a imagen de Dios,...
Colosenses 3:10
En el Advenimiento vemos que en Jesucristo, Dios bendijo a la raza humana con un ser humano perfecto. Todo cuanto es esencial al ser humano se expresa en Cristo. Jesús es la luz pura e integral que contiene y refleja los colores del Arco Iris de la divinidad en su humanidad. Jesús es el perfecto Profeta, Sacerdote y Rey – todo en uno sólo.
Como Profeta Superior, Él revela en la plenitud la voluntad de Dios para nuestra salvación y para la vida piadosa. Como nuestro único Sumo Sacerdote, Él nos liberta por la fe en el sacrificio del su propio cuerpo crucificado y aboga nuestra causa continuamente junto al Padre. Como nuestro Rey eterno, Cristo gobierna sobre nosotros por su Palabra y Espíritu; nos protege contra la destrucción del pecado y de la muerte; nos guarda y nos mantiene en libertad que Él conquistó por nosotros. Por medio de la fe en Jesucristo Ungido, celebramos, no solamente su perfección, pero también la propia restauración de la imagen de Dios en nosotros. En uno de los catecismos de la iglesia reformada encontramos la siguiente confesión: “Por la fe, soy un miembro de Cristo, y así participo de la unción. Soy ungido para confesar su nombre, presentándome a Él como un sacrificio vivo de la gracia.” ¡Es Navidad! En Cristo Jesús de nuevo nos parecemos a Dios. “Por la gracia de Dios sois salvos... ” (Efesios 2:10)
Piensa
El perfecto, hace perfecto, al imperfecto.
Ora
Padre, ayúdanos nuevamente a tener tu imagen como profeta, sacerdote y rey. Ayúdanos a vivir de modo que te honremos y mostremos a otros quien es Jesús, nuestro Profeta, Sacerdote y Rey. Amén.
En el Advenimiento vemos que en Jesucristo, Dios bendijo a la raza humana con un ser humano perfecto. Todo cuanto es esencial al ser humano se expresa en Cristo. Jesús es la luz pura e integral que contiene y refleja los colores del Arco Iris de la divinidad en su humanidad. Jesús es el perfecto Profeta, Sacerdote y Rey – todo en uno sólo.
Como Profeta Superior, Él revela en la plenitud la voluntad de Dios para nuestra salvación y para la vida piadosa. Como nuestro único Sumo Sacerdote, Él nos liberta por la fe en el sacrificio del su propio cuerpo crucificado y aboga nuestra causa continuamente junto al Padre. Como nuestro Rey eterno, Cristo gobierna sobre nosotros por su Palabra y Espíritu; nos protege contra la destrucción del pecado y de la muerte; nos guarda y nos mantiene en libertad que Él conquistó por nosotros. Por medio de la fe en Jesucristo Ungido, celebramos, no solamente su perfección, pero también la propia restauración de la imagen de Dios en nosotros. En uno de los catecismos de la iglesia reformada encontramos la siguiente confesión: “Por la fe, soy un miembro de Cristo, y así participo de la unción. Soy ungido para confesar su nombre, presentándome a Él como un sacrificio vivo de la gracia.” ¡Es Navidad! En Cristo Jesús de nuevo nos parecemos a Dios. “Por la gracia de Dios sois salvos... ” (Efesios 2:10)
Piensa
El perfecto, hace perfecto, al imperfecto.
Ora
Padre, ayúdanos nuevamente a tener tu imagen como profeta, sacerdote y rey. Ayúdanos a vivir de modo que te honremos y mostremos a otros quien es Jesús, nuestro Profeta, Sacerdote y Rey. Amén.
Hijo de David
¡Hosana al Hijo del rey David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosana en las alturas!
Mateo 21:9
Israel experimentó paz, prosperidad y la expansión en el reinado de David. Y Dios prometió que un día un descendiente de David ocuparía nuevamente el trono de manera ideal, y perfecta. Ese día ya llegó. Jesús entró triunfalmente en Jerusalén y la multitud grito: “¡Gloria al Hijo de David!”
David y Jesús tienen mucho en común. Ambos nacieron en Belén – la “casa de pan”. Ambos fueron escogidos, designados y ungidos para desenvolver el oficio designado por Dios. Ambos fueron coronados rey – el Hijo de David, Jesús coronado con espinos. Ambos fueron pastores del rebaño de su padre. Ambos tenían treinta años de edad cuando iniciaron su oficio público. Ambos fueron buscados y perseguidos por sus enemigos. Ambos fueron aclamados y aplaudidos por su propio pueblo. Ambos fueron rechazados, también por su propio pueblo. Tanto David como Jesús enriquecieron a la humanidad inspirando poesía y bellas canciones. Ambos trajeron el arca a Jerusalén – Jesús hizo lo mismo en su propia persona. David recibió de Dios los detalles de la construcción del templo en Jerusalén. Jesús reedificó el Templo en tres días. Ambos vencieron al atormentador del pueblo de Dios – David mató a Goliat y expulsó a los filisteos; Jesús derrotó al Diablo y a la muerte.
Piensa
El Rey perfecto vivió humildemente.
Ora
Con profunda alegría en nuestros corazones, te agradecemos Padre amado el regalo de tu Hijo. Abre nuestros corazones para recibirlo como Rey. Señor Jesús, reina sobre nosotros. Oramos. Amén.
Israel experimentó paz, prosperidad y la expansión en el reinado de David. Y Dios prometió que un día un descendiente de David ocuparía nuevamente el trono de manera ideal, y perfecta. Ese día ya llegó. Jesús entró triunfalmente en Jerusalén y la multitud grito: “¡Gloria al Hijo de David!”
David y Jesús tienen mucho en común. Ambos nacieron en Belén – la “casa de pan”. Ambos fueron escogidos, designados y ungidos para desenvolver el oficio designado por Dios. Ambos fueron coronados rey – el Hijo de David, Jesús coronado con espinos. Ambos fueron pastores del rebaño de su padre. Ambos tenían treinta años de edad cuando iniciaron su oficio público. Ambos fueron buscados y perseguidos por sus enemigos. Ambos fueron aclamados y aplaudidos por su propio pueblo. Ambos fueron rechazados, también por su propio pueblo. Tanto David como Jesús enriquecieron a la humanidad inspirando poesía y bellas canciones. Ambos trajeron el arca a Jerusalén – Jesús hizo lo mismo en su propia persona. David recibió de Dios los detalles de la construcción del templo en Jerusalén. Jesús reedificó el Templo en tres días. Ambos vencieron al atormentador del pueblo de Dios – David mató a Goliat y expulsó a los filisteos; Jesús derrotó al Diablo y a la muerte.
Piensa
El Rey perfecto vivió humildemente.
Ora
Con profunda alegría en nuestros corazones, te agradecemos Padre amado el regalo de tu Hijo. Abre nuestros corazones para recibirlo como Rey. Señor Jesús, reina sobre nosotros. Oramos. Amén.
El Rey, un regalo
Él me construirá un templo, y yo afirmaré su reino para siempre.
2 Samuel 7:13
En muchos aspectos, ningún otro hombre tocó tanto el corazón del pueblo hebreo como el rey David. Pero David echó a perder la posibilidad de un reinado verdadero y bello.
Dios creó a los seres humanos para la realeza – hijos obedientes al Rey de reyes. Ellos gobernaban la creación en nombre del Rey, tal fue la perfección y la paz en el paraíso. Cuando el paraíso se echó a perder, también se perdió el reinado verdadero del ser humano y su realeza. Dios proveyó reinos, para que, por medio de su gobierno, el paraíso pudiese ser restaurado. Ellos deberían moldear lo que Dios esperaba de su pueblo.
Los reyes, como los pastores, deberían defender a su “rebaño” de todos los enemigos espirituales. Deberían también en el reino de Dios. Saúl, el primer rey de Israel, fracasó por haber escogido su propio camino y haber seguido su propia voluntad. David fue un buen pastor que obedeció a Dios y lo amó.
Pero, no todos los reyes gobiernan para Dios. Algunos oprimen y maltratan a su pueblo. Llenan la tierra de desgracia y guerra. Ningún rey humano es perfecto. El propio David, héroe de Israel, cometió adulterio y mandó matar a un hombre.
Hoy es tiempo de reflexionar otra vez sobre la venida del Rey perfecto. (Mateo 28-18)
Piensa
Quien es perfecto juzgue al que es imperfecto.
Ora
Señor Jesús, nadie jamás vivió como tú, con un poder, amor y paz. En Ti vemos manifestados los reyes y las reinas que deberíamos haber tenido. ¡Haznos como Tú en éste mundo lleno de maldad! Amén.
En muchos aspectos, ningún otro hombre tocó tanto el corazón del pueblo hebreo como el rey David. Pero David echó a perder la posibilidad de un reinado verdadero y bello.
Dios creó a los seres humanos para la realeza – hijos obedientes al Rey de reyes. Ellos gobernaban la creación en nombre del Rey, tal fue la perfección y la paz en el paraíso. Cuando el paraíso se echó a perder, también se perdió el reinado verdadero del ser humano y su realeza. Dios proveyó reinos, para que, por medio de su gobierno, el paraíso pudiese ser restaurado. Ellos deberían moldear lo que Dios esperaba de su pueblo.
Los reyes, como los pastores, deberían defender a su “rebaño” de todos los enemigos espirituales. Deberían también en el reino de Dios. Saúl, el primer rey de Israel, fracasó por haber escogido su propio camino y haber seguido su propia voluntad. David fue un buen pastor que obedeció a Dios y lo amó.
Pero, no todos los reyes gobiernan para Dios. Algunos oprimen y maltratan a su pueblo. Llenan la tierra de desgracia y guerra. Ningún rey humano es perfecto. El propio David, héroe de Israel, cometió adulterio y mandó matar a un hombre.
Hoy es tiempo de reflexionar otra vez sobre la venida del Rey perfecto. (Mateo 28-18)
Piensa
Quien es perfecto juzgue al que es imperfecto.
Ora
Señor Jesús, nadie jamás vivió como tú, con un poder, amor y paz. En Ti vemos manifestados los reyes y las reinas que deberíamos haber tenido. ¡Haznos como Tú en éste mundo lleno de maldad! Amén.
El Sacerdocio, un regalo
Por eso puede salvar para siempre a los que se acercan a Dios por medio de él.
Hebreos 7:25
Desde el comienzo de la Creación, Dios tomó la iniciativa de comunicarse con el ser humano. Es difícil saber exactamente como era la comunicación. Dios habló con Adán; Dios habló con Abrahán; Dios habló con Noé; Dios habló con Moisés. Pero cuando quiso hablar con su pueblo Israel, cuando ya estaban libres de Egipto, ellos tuvieron miedo y pidieron a Moisés que fuera el mediador, el intermediario. Así nacía el sacerdote, el que hacía el puente entre Dios y el hombre, entre el hombre y Dios.
Debido a la necesidad de un sacerdote, podemos ver la destrucción causada por el pecado a la humanidad. La existencia de los sacerdotes nos recuerda que los pecadores, por si mismos, no pueden simplemente llegar a la presencia de Dios.
Los sacerdotes son un regalo de Dios para su pueblo. Pero ningún sacerdote puede justificar a alguien delante de Dios. Tampoco dar la bendición de Dios. Y ningún sacerdote humano es perfecto. Lo peor, muchas veces los sacerdotes se corrompen y distorsionan la verdad de Dios – Ay de ustedes... por fuera aparentan buenas personas, pero por dentro están llenos de mentiras y pecados. (Mateo 23:28)
Nuevamente Dios vuelve a comunicarse directamente con su pueblo. ¡Es la Navidad!
Piensa
El sacerdocio no es privilegio de algunos, sino que es un regalo para todos.
Ora
Amado Señor Jesús, nuestro Gran Sumo Sacerdote, oramos para que nos bendigas y guardes. Haz brillar tu rostros sobre nosotros, sé propicio para con nosotros, danos tu paz eterna.Oramos. Amén.
Desde el comienzo de la Creación, Dios tomó la iniciativa de comunicarse con el ser humano. Es difícil saber exactamente como era la comunicación. Dios habló con Adán; Dios habló con Abrahán; Dios habló con Noé; Dios habló con Moisés. Pero cuando quiso hablar con su pueblo Israel, cuando ya estaban libres de Egipto, ellos tuvieron miedo y pidieron a Moisés que fuera el mediador, el intermediario. Así nacía el sacerdote, el que hacía el puente entre Dios y el hombre, entre el hombre y Dios.
Debido a la necesidad de un sacerdote, podemos ver la destrucción causada por el pecado a la humanidad. La existencia de los sacerdotes nos recuerda que los pecadores, por si mismos, no pueden simplemente llegar a la presencia de Dios.
Los sacerdotes son un regalo de Dios para su pueblo. Pero ningún sacerdote puede justificar a alguien delante de Dios. Tampoco dar la bendición de Dios. Y ningún sacerdote humano es perfecto. Lo peor, muchas veces los sacerdotes se corrompen y distorsionan la verdad de Dios – Ay de ustedes... por fuera aparentan buenas personas, pero por dentro están llenos de mentiras y pecados. (Mateo 23:28)
Nuevamente Dios vuelve a comunicarse directamente con su pueblo. ¡Es la Navidad!
Piensa
El sacerdocio no es privilegio de algunos, sino que es un regalo para todos.
Ora
Amado Señor Jesús, nuestro Gran Sumo Sacerdote, oramos para que nos bendigas y guardes. Haz brillar tu rostros sobre nosotros, sé propicio para con nosotros, danos tu paz eterna.Oramos. Amén.
Profeta, un regalo
...de la nube salió una voz, que dijo: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido: escúchenlo.”
Mateo 17:5
Profetas, sacerdotes y reyes en el antiguo Israel fueron dados por Dios como regalos para su pueblo. El propósito de Dios era que esas personas ayudasen a Israel, su pueblo, a preservar y de cierta manera, reconocer que fuimos creados a Su imagen.
Los verdaderos profetas de Dios recibían una palabra para transmitir al pueblo. Sueños y visiones eran los medios más comunes, por medio de los cuales Dios se comunicaba con ellos. Y naturalmente, así como ahora, no faltaban los falsos profetas. Decían lo que la gente quería escuchar y ver, todo salía de la imaginación, tal vez infundidas e inspiradas por los espíritus malignos, burladores y mentirosos.
La verdadera profecía, es más bien una cuestión de infundir la voluntad de Dios a su pueblo, y no de predecir el futuro. La profería puede predecir algún acontecimiento futuro, pero, en la mayoría de las veces, es un llamado al arrepentimiento para que los caminos, los deseo y la vida vuelvan a los patrones de la santa voluntad de Dios, que ya está revelada.
Moisés y Elías estaban entre los mayores profetas del Antiguo Testamento, sin embargo no eran perfectos. Moisés quitó la vida de un egipcio, Elías, después de hacer caer fuego del cielo, en el Monte Carmelo, huyó. Pero Dios prometió la venida de un profeta mayor (Deuteronomio 18:15-20).
Piensa
Es curioso saber el futuro, pero es peligroso confiar en quienes “predicen”.
Ora
Padre Celestial, Ayúdanos a escuchar a tus profetas, especialmente a Jesucristo, nuestro gran Profeta. Haz que podamos vivir la vida profética y ser un pueblo profético, por amor de tu Hijo. En su nombre oramos. Amén.
Profetas, sacerdotes y reyes en el antiguo Israel fueron dados por Dios como regalos para su pueblo. El propósito de Dios era que esas personas ayudasen a Israel, su pueblo, a preservar y de cierta manera, reconocer que fuimos creados a Su imagen.
Los verdaderos profetas de Dios recibían una palabra para transmitir al pueblo. Sueños y visiones eran los medios más comunes, por medio de los cuales Dios se comunicaba con ellos. Y naturalmente, así como ahora, no faltaban los falsos profetas. Decían lo que la gente quería escuchar y ver, todo salía de la imaginación, tal vez infundidas e inspiradas por los espíritus malignos, burladores y mentirosos.
La verdadera profecía, es más bien una cuestión de infundir la voluntad de Dios a su pueblo, y no de predecir el futuro. La profería puede predecir algún acontecimiento futuro, pero, en la mayoría de las veces, es un llamado al arrepentimiento para que los caminos, los deseo y la vida vuelvan a los patrones de la santa voluntad de Dios, que ya está revelada.
Moisés y Elías estaban entre los mayores profetas del Antiguo Testamento, sin embargo no eran perfectos. Moisés quitó la vida de un egipcio, Elías, después de hacer caer fuego del cielo, en el Monte Carmelo, huyó. Pero Dios prometió la venida de un profeta mayor (Deuteronomio 18:15-20).
Piensa
Es curioso saber el futuro, pero es peligroso confiar en quienes “predicen”.
Ora
Padre Celestial, Ayúdanos a escuchar a tus profetas, especialmente a Jesucristo, nuestro gran Profeta. Haz que podamos vivir la vida profética y ser un pueblo profético, por amor de tu Hijo. En su nombre oramos. Amén.
La imagen, un regalo
Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas...
Juan 8:12
La Biblia dice que somos creados a imagen de Dios. Pero, si miramos el mundo a nuestro alrededor, lleno de maldad y violencia, nos preguntamos ¿en qué se parecen los seres humanos a Él? Cuando un rayo de luz brilla a través de un prisma, vemos que refleja los colores del Arco Iris. Todos los seres humanos fueron creados “imagen de Dios”, es como un rayo de luz, y toda raza humana refleja los atributos coloridos emanados de Dios.
Es una honra tener el don de reflejar los atributos de Dios – pensar, hablar, amar, contribuir, crear, y tantas otras cosas. De todas las criaturas terrenales que Dios hizo, Él solamente se comunica, se asocia y tiene amistad con los seres humanos. Sólo los humanos pueden orar, creer, adorar e interactuar con Dios.
Que triste fue cuando el hombre pecó y la imagen de Dios en nosotros fue distorsionada. El pecado separó y destruyó lo que estaba unido. La luz pura, de la imagen de Dios se distorsionó y se refleja por el prisma del pecado. El pecado desfigura el Arco Iris de los atributos y talentos maravillosos y creativos que tenemos, y destruyó la imagen de Dios en nosotros. Dios restaura su imagen en todos los que creen en su Hijo Jesús y lo reconocen, en el Advenimiento y en el milagro de la alegría de la Navidad. ¡Noche Santa! ¡Pura luz de amor!
Piensa
Toda raza, tribu, lengua y nación refleja la imagen de Dios.
Ora
Señor, ayúdanos a odiar las tinieblas y amar la luz. Haz que seamos luz del mundo, por amor a Jesús. Ayúdanos a honrarte y servirte como esperas de nosotros. En nombre de Jesús. Amén
La Biblia dice que somos creados a imagen de Dios. Pero, si miramos el mundo a nuestro alrededor, lleno de maldad y violencia, nos preguntamos ¿en qué se parecen los seres humanos a Él? Cuando un rayo de luz brilla a través de un prisma, vemos que refleja los colores del Arco Iris. Todos los seres humanos fueron creados “imagen de Dios”, es como un rayo de luz, y toda raza humana refleja los atributos coloridos emanados de Dios.
Es una honra tener el don de reflejar los atributos de Dios – pensar, hablar, amar, contribuir, crear, y tantas otras cosas. De todas las criaturas terrenales que Dios hizo, Él solamente se comunica, se asocia y tiene amistad con los seres humanos. Sólo los humanos pueden orar, creer, adorar e interactuar con Dios.
Que triste fue cuando el hombre pecó y la imagen de Dios en nosotros fue distorsionada. El pecado separó y destruyó lo que estaba unido. La luz pura, de la imagen de Dios se distorsionó y se refleja por el prisma del pecado. El pecado desfigura el Arco Iris de los atributos y talentos maravillosos y creativos que tenemos, y destruyó la imagen de Dios en nosotros. Dios restaura su imagen en todos los que creen en su Hijo Jesús y lo reconocen, en el Advenimiento y en el milagro de la alegría de la Navidad. ¡Noche Santa! ¡Pura luz de amor!
Piensa
Toda raza, tribu, lengua y nación refleja la imagen de Dios.
Ora
Señor, ayúdanos a odiar las tinieblas y amar la luz. Haz que seamos luz del mundo, por amor a Jesús. Ayúdanos a honrarte y servirte como esperas de nosotros. En nombre de Jesús. Amén
LA ALIANZA, UN REGALO
Por eso Dios el Señor sacó al hombre del jardín de Edén...
Génesis 3:23
¿Cuántos amigos tengo? En mi lista de amigos, ¿tengo un amigo a quien cuento los secretos más íntimos de mi corazón y espero que en todas las circunstancias sea leal. Un amigo verdadero es un regalo que debe ser guardado con mucho cariño. Eso tiene más significado, cuando ese amigo es Dios. La amistad envuelve expectativas y obligaciones, esperanzas y deberes. A veces todo esto se expresa con palabras, por ejemplo, los votos que se dicen en una ceremonia de casamiento.
Abrahán y Dios fueron amigos muy íntimos (Isaías 41:8). En la ceremonia de la alianza de la circuncisión, Dios tomó la iniciativa de formalizar ésta amistad. La diferencia de la ceremonia fue la promesa que el Señor hizo a Abraham y a sus descendientes, de “ser su Dios” y ellos, de que “serían fieles a Él”.
Sin embargo, esa amistad singular no fue como se esperaba. Los descendientes de Abraham fueron desleales a su Amigo muchas veces. Frecuentemente, la alianza fue deshonrada. Jeremías habló de un tiempo en que Dios establecería una nueva alianza, firmada. “Yo perdonaré sus pecados y nunca más me recordaré de sus maldades” (Jeremías 31:34). Y de ésta vez, la amistad será mantenida, pues Dios también dice: “Yo les daré un nuevo corazón y una nueva mente... ”. (Ezequiel 11:19)
Piensa
Una amistad quebrada, fue restaurada por medio del perdón.
Ora
Te somos gratos, Padre Celestial, por darnos a Jesucristo, el mayor regalo. ¡Qué amigo eres, que amigo ha sido Jesús! Ayúdanos a ser fieles a ti, a la alianza que tenemos contigo. En nombre de Cristo. Amén.
¿Cuántos amigos tengo? En mi lista de amigos, ¿tengo un amigo a quien cuento los secretos más íntimos de mi corazón y espero que en todas las circunstancias sea leal. Un amigo verdadero es un regalo que debe ser guardado con mucho cariño. Eso tiene más significado, cuando ese amigo es Dios. La amistad envuelve expectativas y obligaciones, esperanzas y deberes. A veces todo esto se expresa con palabras, por ejemplo, los votos que se dicen en una ceremonia de casamiento.
Abrahán y Dios fueron amigos muy íntimos (Isaías 41:8). En la ceremonia de la alianza de la circuncisión, Dios tomó la iniciativa de formalizar ésta amistad. La diferencia de la ceremonia fue la promesa que el Señor hizo a Abraham y a sus descendientes, de “ser su Dios” y ellos, de que “serían fieles a Él”.
Sin embargo, esa amistad singular no fue como se esperaba. Los descendientes de Abraham fueron desleales a su Amigo muchas veces. Frecuentemente, la alianza fue deshonrada. Jeremías habló de un tiempo en que Dios establecería una nueva alianza, firmada. “Yo perdonaré sus pecados y nunca más me recordaré de sus maldades” (Jeremías 31:34). Y de ésta vez, la amistad será mantenida, pues Dios también dice: “Yo les daré un nuevo corazón y una nueva mente... ”. (Ezequiel 11:19)
Piensa
Una amistad quebrada, fue restaurada por medio del perdón.
Ora
Te somos gratos, Padre Celestial, por darnos a Jesucristo, el mayor regalo. ¡Qué amigo eres, que amigo ha sido Jesús! Ayúdanos a ser fieles a ti, a la alianza que tenemos contigo. En nombre de Cristo. Amén.
El regalo de la salvación
¿Cómo, pues, escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?
Hebreos 2:3
¿Qué es lo que nos lleva a dar regalo a otras personas? Puede ser que sea una fecha memorable, pero generalmente damos regalos como expresión de nuestro afecto, de nuestro amor por alguien. Es por eso que aún los regalos sencillos y baratos, pueden ser un gran tesoro para nosotros, cuando lo recibimos.
Nuestro consumo excesivo y las muchas maneras de contaminar el ambiente demuestran nuestra ingratitud y egoísmo con relación al regalo que Dios nos dio, su Creación. A pesar de los daños que el pecado causó, y que tiene consecuencia en la vida de las personas y en la naturaleza, el Advenimiento trae la esperanza de la re-creación: la promesa de que Dios ha llegado para consolar a las personas humildes y restaurar este mundo arruinado con la primicia de la resurrección. Dios restaura su Creación, con un regalo mayor, la re-creación.
El éxodo israelita del yugo de la esclavitud egipcia, fue el mayor evento libertador del Antiguo Testamento. Israel debía reconocer que nada tan grande y maravilloso ya había sucedido antes. Dios es único. ¡Nadie en ningún lugar ama y salva como Él!
Israel recordó y celebró el regalo de la salvación de Dios en la fiesta anual de la Pascua.
Hoy, celebramos la redención en Cristo.
Piensa
No damos valor a lo que no nos interesa.
Ora
Gracias, Padre por el regalo de Jesús. ¡Son admirables los hechos de tu salvación! Que podamos traer a nuestro corazón y a nuestra memoria. Que te honremos al admirar y apreciar tu salvación. En nombre de Cristo. Amén.
¿Qué es lo que nos lleva a dar regalo a otras personas? Puede ser que sea una fecha memorable, pero generalmente damos regalos como expresión de nuestro afecto, de nuestro amor por alguien. Es por eso que aún los regalos sencillos y baratos, pueden ser un gran tesoro para nosotros, cuando lo recibimos.
Nuestro consumo excesivo y las muchas maneras de contaminar el ambiente demuestran nuestra ingratitud y egoísmo con relación al regalo que Dios nos dio, su Creación. A pesar de los daños que el pecado causó, y que tiene consecuencia en la vida de las personas y en la naturaleza, el Advenimiento trae la esperanza de la re-creación: la promesa de que Dios ha llegado para consolar a las personas humildes y restaurar este mundo arruinado con la primicia de la resurrección. Dios restaura su Creación, con un regalo mayor, la re-creación.
El éxodo israelita del yugo de la esclavitud egipcia, fue el mayor evento libertador del Antiguo Testamento. Israel debía reconocer que nada tan grande y maravilloso ya había sucedido antes. Dios es único. ¡Nadie en ningún lugar ama y salva como Él!
Israel recordó y celebró el regalo de la salvación de Dios en la fiesta anual de la Pascua.
Hoy, celebramos la redención en Cristo.
Piensa
No damos valor a lo que no nos interesa.
Ora
Gracias, Padre por el regalo de Jesús. ¡Son admirables los hechos de tu salvación! Que podamos traer a nuestro corazón y a nuestra memoria. Que te honremos al admirar y apreciar tu salvación. En nombre de Cristo. Amén.
Regalo perdido
...y sufre como una mujer con dolores de parto. Y no solo ella sufre, sino también nosotros,...
Romanos 8:22,23
La Creación fue el primer regalo de Dios, a los seres humanos. Al crear el mundo, la tierra y los que en ella habitan, Dios extendía su regalo de amor. Así como los hijos son la expresión del amor engendrado en los padres, somos frutos del amor creador y engendrado en Dios.
Intentar separar a Dios de su Creación es pura ignorancia o arrogancia sin medida. Sin embargo, eso es lo que podemos ver en la historia de la creación del hombre, desde su caída, hasta nuestros días.
Cuando dejamos que nuestros pensamientos nos engañen y vivimos a nuestra manera, sin importarnos la manera de Dios; perdemos todo. Perdemos el contacto con Dios y nos volvemos extraños a Él, a nosotros mismos, a otros y a la Creación. Desobedecimos a Dios y fuimos maldecidos con la muerte. Vergüenza y culpa se convirtieron en nuestras compañeras; quisimos escondernos y vestirnos. Dios nos expulsó del jardín, nos quedamos “perdidos” en este inmenso universo. La naturaleza se volvió contra nosotros con cardos y espinos entonces empezamos a experimentar el dolor, el miedo, el desespero y la humillación. Al final, recibimos el salario, la muerte.
El pecado nos aparta de la presencia de Dios, nos hace miedosos y resistentes a Dios. La Navidad, nos trae una buena noticia.
Piensa
Estaba perdido, pero fui encontrado por alguien que me ama.
Ora
Padre amado, juntamente con la creación esperamos tu redención – nuevos cuerpos y una vida en tu presencia, en un nuevo cielo y nueva tierra. Ayúdanos a vivir con esperanza en Cristo. Amén.
La Creación fue el primer regalo de Dios, a los seres humanos. Al crear el mundo, la tierra y los que en ella habitan, Dios extendía su regalo de amor. Así como los hijos son la expresión del amor engendrado en los padres, somos frutos del amor creador y engendrado en Dios.
Intentar separar a Dios de su Creación es pura ignorancia o arrogancia sin medida. Sin embargo, eso es lo que podemos ver en la historia de la creación del hombre, desde su caída, hasta nuestros días.
Cuando dejamos que nuestros pensamientos nos engañen y vivimos a nuestra manera, sin importarnos la manera de Dios; perdemos todo. Perdemos el contacto con Dios y nos volvemos extraños a Él, a nosotros mismos, a otros y a la Creación. Desobedecimos a Dios y fuimos maldecidos con la muerte. Vergüenza y culpa se convirtieron en nuestras compañeras; quisimos escondernos y vestirnos. Dios nos expulsó del jardín, nos quedamos “perdidos” en este inmenso universo. La naturaleza se volvió contra nosotros con cardos y espinos entonces empezamos a experimentar el dolor, el miedo, el desespero y la humillación. Al final, recibimos el salario, la muerte.
El pecado nos aparta de la presencia de Dios, nos hace miedosos y resistentes a Dios. La Navidad, nos trae una buena noticia.
Piensa
Estaba perdido, pero fui encontrado por alguien que me ama.
Ora
Padre amado, juntamente con la creación esperamos tu redención – nuevos cuerpos y una vida en tu presencia, en un nuevo cielo y nueva tierra. Ayúdanos a vivir con esperanza en Cristo. Amén.
La creación, un regalo
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único.
Juan 3:16
Cuando pensamos en la Navidad, frecuentemente nos recordamos de los regalos. Entramos a un ciclo materialista, frío y consumista de ésta época del año que perdemos la visión del verdadero regalo. El advenimiento y la Navidad dicen: “Recuérdense de Jesús, Él es el regalo incomparable de Dios.”
Jesús no es el único regalo que Dios nos dio. Tampoco es el primer regalo de Dios. Recordemos que la historia del Advenimiento, empezó mucho antes: “en el principio”. Dios creó el cielo, la tierra y todas las criaturas. Después nos dio todo lo que hizo, “dio todo a Adán y Eva en el jardín del Edén, para que cultiven, cuiden y dominen los animales” (Génesis 1:28; 2:15). La creación es la dádiva original de Dios para nosotros. El amor da. Todos nosotros que alguna vez amamos, sabemos que el amor fluye del espíritu dadivoso y que nos ponemos contentos cuando regalamos. El espíritu dadivoso es de naturaleza divina. La creación es un acto de expresión del amor de Dios. ¡La Creación es un regalo de amor!
La Navidad nunca debe ser desasociada de Su primer regalo, la Creación, de nuestro amor por Cristo y de la expectativa de su segunda venida. La Navidad es la confirmación de la creación de Dios y de su compromiso en renovar todas las cosas. El “dio su único Hijo, para que todo aquel que en Él cree no muera...”
Piensa
El regalo de Dios es para todos los seres humanos.
Ora
Gracias te damos padre, porque amas tanto al mundo que enviaste a tu Hijo para darle salvación a todos los seres humanos. Ayúdanos a amar tu mundo y a todos los habitantes, por amor a Jesús. Amén.
Cuando pensamos en la Navidad, frecuentemente nos recordamos de los regalos. Entramos a un ciclo materialista, frío y consumista de ésta época del año que perdemos la visión del verdadero regalo. El advenimiento y la Navidad dicen: “Recuérdense de Jesús, Él es el regalo incomparable de Dios.”
Jesús no es el único regalo que Dios nos dio. Tampoco es el primer regalo de Dios. Recordemos que la historia del Advenimiento, empezó mucho antes: “en el principio”. Dios creó el cielo, la tierra y todas las criaturas. Después nos dio todo lo que hizo, “dio todo a Adán y Eva en el jardín del Edén, para que cultiven, cuiden y dominen los animales” (Génesis 1:28; 2:15). La creación es la dádiva original de Dios para nosotros. El amor da. Todos nosotros que alguna vez amamos, sabemos que el amor fluye del espíritu dadivoso y que nos ponemos contentos cuando regalamos. El espíritu dadivoso es de naturaleza divina. La creación es un acto de expresión del amor de Dios. ¡La Creación es un regalo de amor!
La Navidad nunca debe ser desasociada de Su primer regalo, la Creación, de nuestro amor por Cristo y de la expectativa de su segunda venida. La Navidad es la confirmación de la creación de Dios y de su compromiso en renovar todas las cosas. El “dio su único Hijo, para que todo aquel que en Él cree no muera...”
Piensa
El regalo de Dios es para todos los seres humanos.
Ora
Gracias te damos padre, porque amas tanto al mundo que enviaste a tu Hijo para darle salvación a todos los seres humanos. Ayúdanos a amar tu mundo y a todos los habitantes, por amor a Jesús. Amén.
Principio
En el comienzo de todo ...Génesis 1:1,
En el principio...
Juan 1:1
“En el principio...” así comienza Génesis y el Evangelio de Juan. No es coincidencia.
Según el Evangelio, la venida de Cristo antecede a la Creación. Es decir, en la Navidad recordamos el nacimiento de una persona que existe antes de la creación del mundo. Esto significa que Jesús, como ser humano es diferente a todas las criaturas, sino también que Él es más que humano.
Jesucristo es eterno – “En el principio era el Verbo. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros...” Jesús estaba en medio de la escena, cuando Dios Creó los cielos y la tierra. El nacimiento de Jesús señala un nuevo comienzo, una nueva relación de Dios con el mundo. Jesús ocupa nuevamente el centro de la escena en la recreación del cielo y de la tierra. En ambos principios, el Hijo de Dios actuó como la Palabra, por miedo de la cual Dios ha creado. La “Palabra de Dios hecha carne”, Jesús revela y expresa quien es Dios, tanto en palabras como en acción. Como portadores de la imagen de Dios, renacidos por el poder de la Palabra, también nosotros nos expresamos en palabra y en acción. Para vivir bien y rectamente, debemos centralizar y hacer girar nuestra vida alrededor de la Palabra, el Verbo hecho carne.
Navidad es tiempo de crear y recrear.
Piensa
Navidad, comienzo de una nueva vida.
Ora
Señor Jesús, ayúdanos a vivir en rectitud, por amor a ti. Como Tú, que podamos también reflejar a Dios en nuestras palabras y acciones. Que la Palabra de Dios se haga carne en nuestras vidas también. Amén.
“En el principio...” así comienza Génesis y el Evangelio de Juan. No es coincidencia.
Según el Evangelio, la venida de Cristo antecede a la Creación. Es decir, en la Navidad recordamos el nacimiento de una persona que existe antes de la creación del mundo. Esto significa que Jesús, como ser humano es diferente a todas las criaturas, sino también que Él es más que humano.
Jesucristo es eterno – “En el principio era el Verbo. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros...” Jesús estaba en medio de la escena, cuando Dios Creó los cielos y la tierra. El nacimiento de Jesús señala un nuevo comienzo, una nueva relación de Dios con el mundo. Jesús ocupa nuevamente el centro de la escena en la recreación del cielo y de la tierra. En ambos principios, el Hijo de Dios actuó como la Palabra, por miedo de la cual Dios ha creado. La “Palabra de Dios hecha carne”, Jesús revela y expresa quien es Dios, tanto en palabras como en acción. Como portadores de la imagen de Dios, renacidos por el poder de la Palabra, también nosotros nos expresamos en palabra y en acción. Para vivir bien y rectamente, debemos centralizar y hacer girar nuestra vida alrededor de la Palabra, el Verbo hecho carne.
Navidad es tiempo de crear y recrear.
Piensa
Navidad, comienzo de una nueva vida.
Ora
Señor Jesús, ayúdanos a vivir en rectitud, por amor a ti. Como Tú, que podamos también reflejar a Dios en nuestras palabras y acciones. Que la Palabra de Dios se haga carne en nuestras vidas también. Amén.
Bienvenido, Jesús
Sí, vengo pronto, y traigo el premio que voy a dar a cada uno conforme a lo que haya hecho.
Apocalipsis 22:12
¿Qué podemos esperar en ésta Navidad? Los niños esperan regalos. Los adultos esperan encuentros de amigos y familiares cuando se reúnen tradicionalmente.
No es pecado esperar regalos, fiestas, compartir con nuestros amigos y familiares, vacaciones o paseos. Pecado es dejar de esperar al Mesías, pues Navidad es Advenimiento. Advenimiento significa venida. La Navidad nos recuerda el Advenimiento. Los cristianos conmemoramos de varias maneras la llegada de Cristo a la tierra.
En sentido más amplio, Advenimiento es el regreso de Dios a la tierra, no se refiere solamente a la Navidad, tampoco a los días que anteceden su llegada, sino que encierra todos los eventos, desde la caída del hombre hasta la segunda venida de Cristo, en las nubes.
En su primera venida – su nacimiento, vida, ministerio, muerte, resurrección y ascensión – el Mesías cumplió las promesas de Dios, de reconciliarse con los pecadores y restaurar su Reino en el mundo. Ésta es la primera etapa de su Advenimiento. La segunda etapa será cumplida en su segunda venida, cuando su Reino se manifestará públicamente, pero también será terrible y maravilloso al mismo tiempo. Entonces restaurará completamente al ser humano, de la consecuencia del pecado.
Piensa
Pecado es: no esperar al Mesías.
Ora
Ven, Señor Jesús. Mucho tiempo fuiste esperado para traernos salvación y liberación a tu pueblo. Libarnos de nuestros temores y pecados. Ayúdanos a encontrar descanso en ti. Oramos. Amén.
¿Qué podemos esperar en ésta Navidad? Los niños esperan regalos. Los adultos esperan encuentros de amigos y familiares cuando se reúnen tradicionalmente.
No es pecado esperar regalos, fiestas, compartir con nuestros amigos y familiares, vacaciones o paseos. Pecado es dejar de esperar al Mesías, pues Navidad es Advenimiento. Advenimiento significa venida. La Navidad nos recuerda el Advenimiento. Los cristianos conmemoramos de varias maneras la llegada de Cristo a la tierra.
En sentido más amplio, Advenimiento es el regreso de Dios a la tierra, no se refiere solamente a la Navidad, tampoco a los días que anteceden su llegada, sino que encierra todos los eventos, desde la caída del hombre hasta la segunda venida de Cristo, en las nubes.
En su primera venida – su nacimiento, vida, ministerio, muerte, resurrección y ascensión – el Mesías cumplió las promesas de Dios, de reconciliarse con los pecadores y restaurar su Reino en el mundo. Ésta es la primera etapa de su Advenimiento. La segunda etapa será cumplida en su segunda venida, cuando su Reino se manifestará públicamente, pero también será terrible y maravilloso al mismo tiempo. Entonces restaurará completamente al ser humano, de la consecuencia del pecado.
Piensa
Pecado es: no esperar al Mesías.
Ora
Ven, Señor Jesús. Mucho tiempo fuiste esperado para traernos salvación y liberación a tu pueblo. Libarnos de nuestros temores y pecados. Ayúdanos a encontrar descanso en ti. Oramos. Amén.
NAVIDAD ES JESÚS
Navidad es nacimiento, es paz, es amor, es alegría, es vida; es recordar que nuestro Padre celestial envió a su Hijo Jesús, como el mejor regalo para todos los Hombres de la tierra.
Esta navidad es para vivirla en Familia, para vivirla en unión con la Iglesia, para reunirnos con los Amigos, pero recuerda que en medio, con nosotros, esta Dios.
Navidad para Adorar, para Obedecer y para Amar a Jesús.
Estoy haciéndo los preparativos para pasar una Navidad con mí Familia y te invito a que tú hagas lo mismo.
FELIZ NAVIDAD 2009.
-Negrita
-Andrés-Juan Pablo-Salomé
-Rigo-Tomás
-Laura
-Miguel
-Ana
-Luis Ángel
-Mario
-Darío
-Arturo
-Cuñados(as)
-Sobrinos
Compañeros del SENA.
-Padre David
-Dr.Carlos Uriel
-Dra.Luz Estela
-Dra.Claudia Marcela
-Dra.Gloria
-Dra.Luz Marina
-Dr.José Fernando
-Instructores
-Compañeros de otras áreas administrativas
-Aprendices
-Proveedores y servicio de seguridad.
-Personal de mantenimiento.
Que el Dios de paz y amor los bendiga. Amén
Esta navidad es para vivirla en Familia, para vivirla en unión con la Iglesia, para reunirnos con los Amigos, pero recuerda que en medio, con nosotros, esta Dios.
Navidad para Adorar, para Obedecer y para Amar a Jesús.
Estoy haciéndo los preparativos para pasar una Navidad con mí Familia y te invito a que tú hagas lo mismo.
FELIZ NAVIDAD 2009.
-Negrita
-Andrés-Juan Pablo-Salomé
-Rigo-Tomás
-Laura
-Miguel
-Ana
-Luis Ángel
-Mario
-Darío
-Arturo
-Cuñados(as)
-Sobrinos
Compañeros del SENA.
-Padre David
-Dr.Carlos Uriel
-Dra.Luz Estela
-Dra.Claudia Marcela
-Dra.Gloria
-Dra.Luz Marina
-Dr.José Fernando
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Que el Dios de paz y amor los bendiga. Amén
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