sábado, 18 de diciembre de 2010

HUÉSPEDES DE DIOS

“Un ángel del Señor… le dijo: «José, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo»”
Mateo 1:19-20

Un joven piadoso. Descendiente de reyes. Un joven que ama y respeta a la que pronto será su esposa. Un joven que se enfrenta a una deshonra que le obliga a tomar decisiones terribles. Tenía derecho a denunciar a María por su embarazo, sabiendo que no podía ser él el padre. Cuando estaba a punto de alejarse de la situación, rompiendo en secreto su compromiso matrimonial, el ángel le explica lo que ha ocurrido.

Ante ese mensaje en el sueño de José, uno piensa: ¡Qué gran fe la de este hombre! o ¡El sueño debió de ser impresionante para que creyera eso! La explicación de Dios parece increíble (claro, solo por fe podré recibirla), pero cómo cambia todo a la luz de sus palabras. Ya no tiene que luchar con el futuro de su compromiso matrimonial, sino hacerse a la idea, abrumadora desde luego, de qué clase de hijo va a criar. Ya no hace falta salir huyendo, tragándose el dolor del desengaño, no hay que pasar más noches en vela torturándose con la idea de cómo se produjo ese embarazo. La verdad te hace libre, ¿verdad, José?

Piensa

La verdad nos hace libres. Jesucristo es la verdad; su Palabra es verdad.


Ora

Ayúdanos, Señor, a prestar atención a tu mensaje y a deshacer nuestras preocupaciones con tus promesas.


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