Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable”.
Isaías 9:6
La presencia y el éxito comercial de los libros de auto ayuda –que llenan muchos estantes en las librerías- resultan un tanto paradójicos, porque cuando hablamos con las personas de nuestro alrededor lo normal es que digan que no necesitan o no aceptan consejos, cada uno es autoridad para sí mismo. La realidad pone de manifiesto algo muy distinto. Aunque rechacen el consejo de Dios, consciente o inconscientemente buscan consejo, no solo empresarial o profesional, sino espiritual, de formación personal, de tratamiento familiar, de lucha contra problemas internos.
En la Palabra de Dios tenemos consejos de sabiduría para todos esos asuntos. El Mesías es consejero admirable. Cuando nos acercamos a Él y escuchamos su voz, nos quedamos asombrados. Además nos dio su Espíritu Santo como consejero, como abogado y compañero que nos consuela, aconseja, guía a la verdad, da testimonio de la presencia de Dios en nuestro interior, nos pone en contacto con los atributos espirituales de Dios. Vemos necesario, pues, ese consejero admirable, que no solo nos deja consejos, sino que se pone a nuestro lado para aconsejar.
Piensa
Es consejero admirable, así que admira sus consejos.
Ora
Abre nuestros oídos, Señor, para prestar la atención merecida a tu preciosa Palabra. Amén.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario